Carreras, carreras y más carreras…

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Tomar parte en una carrera popular es uno de los indicadores que revelan de manera inequívoca que te has enganchado a este deporte de correr, que te has quedado pillado por el running, vamos. Existen otros muchos más rasgos que también sirven para despejar cualquier duda que pueda revolotear a tu alrededor respecto a si eres o no un runner más, pero sin duda la de ponerte un dorsal y acumular carreras es una de las que más peso tienen.

Como es lógico, basta con echar un vistazo al número de corredores que se apuntan cada fin de semana a cualquier carrera, como también basta con pararse un segundo a mirar cuántas carreras se celebran eso dos días, con los que se da por concluida la semana. No importa la ciudad, la región o la comunidad autónoma a la que miremos, si tiramos un dardo a un plano de nuestra querida España, seguro que se clavará en un lugar donde, en unos pocos kilómetros a la redonda, se celebrará alguna que otra carrera bien el sábado o bien el domingo.

Evidentemente todo esto se debe al boom que viene experimentando este deporte desde hace unos cuatro o cinco años, aproximadamente. Un boom al que hecho referencia, de pasada, en algunos de mis post y que contrasta de manera abismal con lo que era el running de antes, sobre todo si ponemos la vista diez años atrás… ahí sí que parece que estábamos en la prehistoria.

Entonces una carrera no era un evento tan multitudinario, ni movía tanto a su alrededor como ahora, incluso en la variedad de pruebas que hay hoy en día es como pasar de la noche a la mañana. Mientras que antes sólo se podían encontrar carreras con dos o tres tipos de distancias, en la actualidad podemos encontrarnos con pruebas que van desde la milla, hasta las de ultrafondo e incluso éstas se pueden disputar tanto en asfalto, como por montaña, en pista de atletismo, sobre la arena o en la nieve.

Otro indicador que también demuestra esa variedad de carreras que existe es la proliferación de tantas y tantas carreras benéficas y solidarias que se celebran por una buena causa y que siempre cuentan con la presencia de muchos aficionados dispuestos a aportar su granito de arena y divertirse practicando su deporte favorito.

Pero las diferencias no quedan sólo ahí, también podemos encontrarnos con carreras temáticas, que se organizan en función de la fecha del calendario en la que nos encontremos y donde la gente se ata las zapatillas y se echa a la calle. Un fenómeno que años atrás era exclusivo de la querida, veterana y popular San Silvestre y que en nuestros días, a pesar de tener su lugar presidencial, comparte protagonismo con carreras tan variopintas, como numerosas.

En este último aspecto, no debemos rebuscar mucho para encontrarnos con uno de esos días del almanaque que ha pasado a tener su propio lugar dentro del listado de carreras. Lógicamente me refiero al 31 de octubre y a esa creciente moda de Halloween (El día de Todos los Santos, para los más tradicionales); una moda que no ha pasado desapercibida para el running y que ha quedado plasmada en organización de carreras en las que zombies, muertos vivientes y demás seres maléficos se mezclan entre corredores ataviados con sus zapatillas y su dorsal, a ver cuál es capaz de llegar el primero y ”sobrevivir” a semejante aventura.

Si alguien se hubiera atrevido a vaticinar semejante carrera, hace años, es muy probable que lo hubieran tachado de pirado y no habría podido evitar las risas y coñetas de quienes le hubiesen oído decir tonterías tan grandes… tonterías que hoy no lo son, ni mucho menos. Así, al margen de la festivalera San Silvestre o la terrorífica Halloween, también se podemos encontrarnos con otras carreras “temáticas” como por ejemplo éstas:

La de Año Nuevo, para aburridos o inconscientes; la San Valentín, para enamorados; la de Carnaval, para los más paganos; la del Día del Padre o de la Madre, para mamás y papás; la de Primavera, para los más alegres; la Nocturna bajo la luna llena, para los más románticos; la de Otoño, para los más nostálgicos; la de la Constitución, para los más democráticos; la de Navidad, para los más tradicionales; y así hasta un largo etcétera, que se puede hacer tan extenso como las ideas que pasen por las cabezas de quienes organizan carreras, y que a buen seguro contarían con corredores dispuestos a participar en ellas.

Y que sigan, que no dejen de haberlas, porque con ellas el running seguirá creciendo un poquito más cada día y con ellas más gente se enganchará a esta saludable manera de hacer deporte. Pero, ojo, sin dejar de prestar atención y cuidar a quienes hacemos posible todas esas carreras, es decir, a nosotros, los corredores y sin aprovechar el tirón de esta moda para gravar en exceso unos precios que ya están empezando, en algunos casos, a ser elevados.

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¿Crees que el número de carreras está empezando a ser ya excesivo?, ¿qué opinión te merecen todas estas carreras “temáticas” que de repente se han colado en los calendarios de carreras populares? Anímate y comparte tu punto de vista. Muchas gracias.

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2 comentarios a Carreras, carreras y más carreras…

  • Cristina  dice:

    Hola Paco:
    A mi entender si creo que cada vez se hagan mas carreras, pero bueno mientras la gente acuda para disfrutar de sus km y sea agradable , que leches !!! Qué hagan las que quieran , aunque los que ya llevamos tiempo en este deporte creo que ya tenemos nuestras favoritas y sabemis las que mas nos hacen disfrutar de nuestros km, pero también pienso que no esta mal correr alguna que no hayamos hecho nunca .
    Saludos y agurrr .

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Cristina!

      Muchas gracias por tu lectura y amable comentario… lo cierto es que tantas carreras puede ser bueno o malo, según se mire y siempre la proliferación de éstas no suponga una merma en la calidad en ellas.

      Saludos.

      Paco.-

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