Contando años: cuatro

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Cumplir años, pasar años, contar años… podemos decirlo como mejor nos parezca o nos apetezca, pero en cualquier caso tan solo representa el inevitable paso del tiempo, sin más. Y es precisamente ese paso del tiempo, ese paso de años, el que me ha traído hace unos días el aniversario de este rincón donde ahora mismo te encuentras leyendo. Sí, nuestro implacable compañero de viaje, el tiempo, me ha hecho mirar hacia atrás y casi de reojo darme cuenta de que ya han pasado cuatro unidades de una de sus medidas, llamada año.

Sí, esta semana estoy de cumpleaños y me he tomado la libertad, y hasta si me lo permitís la licencia, de mirarme un poquito el ombligo y felicitarme por mantener, después del tiempo transcurrido, el mismo propósito perseguido hace cuatro años, cuando me lancé, preñado de ilusión, a la desconocida y apetecible tarea de tener un blog… ese propósito consistía es estar presente en este mundo virtual que nos une y nos separa, con la publicación de un texto relacionado todas las semanas con el protagonista y eje principal de este portal: el running (al que cada vez, con mayor frecuencia, me refiero simplemente como correr).

Aquel propósito, punto de partida de este blog, no surgió para descubrir nada nuevo a quienes practicamos este deporte, no pretendía que fuese una guía, un manual o un panfleto con decenas de planes de entrenamiento con los que ayudar a mejorar el rendimiento de practicantes, no, no había nada de eso detrás de los motivos que me llevaron a dar el paso de tirarme al vacío, digital, y pretender hacerme un hueco, pequeño, minúsculo, dentro del colectivo de aficionados a nuestro deporte. Tan solo contaba con mis ganas por escribir y deseaba transmitir a través de los textos mi experiencia, más o menos dilatada en eso de correr, contando en primera persona los aspectos que había ido aprendiendo y descubriendo en este deporte, considerándolos acertados en la práctica de este hobbie.

En resumen, reconozco que fue un impulso cimentado únicamente en las ganas de unir dos pasiones que, quien me conoce, dice que son parte de mí:

Escribir y correr – correr y escribir

(Ponedlo en el orden que consideréis oportuno)

Sí, todo lo dicho hasta ahora está muy bien, pero hay una realidad que está por encima de todo eso y sin la cual no tendría sentido haber continuado alimentando este blog durante estos cuatro años. Esa realidad sois vosotros, todos los que en alguna ocasión habéis echado un vistazo para leer lo que esa semana había compartido. Por eso, vosotros sois la parte fundamental de Marcando la meta y ese motor que me anima semana tras semana, motivo por el cual os quiero ceder la palabra y escuchar cuáles son vuestras preferencias dentro de los tipos de textos con los que voy alimentando este blog y que todos seguro que conocéis. Esos textos son:

Textos sobre running en general, con mi prisma habitual – Crónicas – Relatos – Textos de la familia “Lo que pienso mientras corro”

Más allá de esas categorías, en algunas ocasiones he dejado textos con pinceladas más cercanas a la poesía, por lo que también desearía saber si os gustaría encontraros con alguna composición libre de ese tipo o más bien no compartir el protagonismo de la prosa, pese a que en muchas ocasiones pueda contener tintes poéticos. En cualquier caso, me encantaría conocer vuestro punto de vista, aunque al final sea yo el que escriba, lógicamente.

Más allá de conocer vuestra opinión, no dudéis que cada vez que me siente a escribir lo haré con la mirada puesta en el siguiente jueves, tal como lo vengo haciendo desde el primer día, con esa ilusión por captar vuestra atención e intentar transmitiros mi sentimiento por este deporte, con esa manera tan particular de fundir en uno dos eslabones aparentemente tan alejados y que yo, en contra de lo que se pueda pensar, considero que se encuentran tan unidos:

Escribir y correr – correr y escribir

(Volved a ponerlo en el orden que consideréis oportuno)

Como resumen de estos cuatro años, a diferencia de los tres anteriores, solo diré que tal vez haya sido un año menos brillante o menos sorprendente, por aquello de ser la continuidad de algo que empezó tiempo atrás. Este año no ha dejado ninguna novedad… no han habido camisetas, ni libros, ni otras sorpresas e incluso deportivamente también ha sido un año difícil, costoso, de casi volver a empezar y eso, quieras o no, es algo que también ha dejado su huella en mis pensamientos, en mis ideas, en mis palabras, esas que tantas veces se asoman a mi cabeza, entre kilómetros y kilómetros.

Cuando corres, cuando corremos, no siempre conseguimos estar al cien por cien, sabemos que el estado de forma son picos, son momentos y por eso no dejamos de trabajar, para conseguir llegar allá donde queremos… los años de vida de Marcando la meta son una fiel metáfora de esas carreras, de nuestro estado de forma y sé que habréis leídos post que os hayan llegado más o menos, porque soy consciente que nunca podré alcanzar ese cien por cien, pero aun así seguiré trabajando, seguiré escribiendo y cada jueves daré un paso más por intentar llegar allá donde deseo…

Muchas gracias por estar ahí, por dedicarme un minuto de vuestro tiempo, por leerme, por comentarme, por decime que estáis ahí, algunos, por manteneros en silencio, otros… en definitiva, GRACIAS por dar sentido a este blog, a mi blog… y ahora, sigamos escribiendo, que aún queda mucho por contar, casi o tanto más que por correr.

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Uno, dos, tres, cuatro… ¡GRACIAS!

Toma la palabra, anímate y déjame tu punto de vista de este post y por qué no, opina sobre aquello que menos o más te gusta de mi blog. eres importante, tu opinión es importante y si te ha gustado esta entrada o crees que conoces a alguien a quien lo puede gustar este rincón, compártelo. Muchas gracias.

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