Correr en verano

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Desde el pasado sábado ya estamos en verano, la estación del año que se caracteriza por el calor y un sol que deja sentir con ganas, aunque es cierto que según en qué zonas la primavera es una alumna aventajada de la estación estival y parece como si ese verano ya estuviese presente desde hace más de un mes.

De igual manera el otoño también parece contagiarse de la estación que le precede y hace que ese verano se prolongue unas cuantas semanas tras la fecha del 21 de septiembre, en la que hipotéticamente todos lloramos su marcha. Y el resultado es un verano que casi ocupa cinco meses del calendario.

Pero bueno, centrándome en los tres meses en los que de verdad llevan la etiqueta de veraniegos, coincidiréis conmigo en que salir a correr se limita a hacerlo a primeras horas del día o a últimas, en los que el efecto del calor es menor y donde podemos practicar el running en mejores condiciones.

Como consecuencia de salir a correr a esas horas, existen un par de recomendaciones que pueden parecer para principiantes, pero que quiero comentar, porque muchas veces son tan obvias que podemos pasarlas por alto. Cuando corres bien temprano o cuando ya ha caído el sol, se producen unas condiciones similares, porque en ambos casos la luz del día es escasa o nula y la densidad de tráfico es bastante menor a la habitual (sobre todo si es muy temprano, antes de amanecer). Por dicho motivo debes preocuparte por hacerte perfectamente visible y mantener una atención por encima de la habitual a cuando corres a plena luz de día.

Así, no olvides llevar ropa reflectante o algún indicador luminoso que ayude a darte una mayor visibilidad ante los vehículos que se pueden cruzar contigo a esas horas. De igual manera, si siempre es importante circular en sentido contrario a la dirección del tráfico, en estos casos lo es aún más. Y si tienes el hábito de correr escuchando música, evita cascos que amortigüen el sonido exterior, ni lleves un volumen elevado en tu reproductor, de manera que te permita percibir perfectamente cualquier sonido que se produzca a tu alrededor.

Sin embrago, si eres de los que no le temes al calor y eres capaz de enfrentarte a un entrenamiento bajo un sol de justicia, no lo hagas sin ir convenientemente hidratado y a ser posible hazlo acompañado de una mochila de hidratación; las hay de distintas capacidades y según la tirada que puedas hacer, con una normalita llevarás suficiente líquido con el que podrás paliar los efectos del calor y evitar exponerte a situaciones de riesgo, provocadas por un exceso de calor.

Es probable que muchos de los que corremos hayamos sufrido una situación donde un día, excesivamente caluroso, nos haya jugado una mala pasada y la deshidratación haya hecho estragos en nuestro rendimiento físico. A mí me ha sucedido en un par de ocasiones y os aseguro que no estoy dispuesto a pasar por ello una tercera vez, por eso evito siempre el correr a mediodía, si sé que la temperatura va a ser elevada.

Otro aspecto que debes cuidar, si corres a pleno sol, es el de la protección solar de tu piel. Estamos cansados de oír en los medios de comunicación las advertencias de no exponernos al sol en las horas centrales del día y nunca hacerlo sin una crema protectora. Es posible que sólo asociemos esos consejos a estar tumbados bajo el sol, vuelta y vuelta, junto a una piscina o escuchando las olas del mar, pero no debemos pasar por alto que al correr estamos recibiendo ese mismo sol que esas situaciones tan relajantes.

Junto a la crema protectora, no debes olvidar tampoco bajo ningún concepto, el uso de unas gafas de sol, protegiendo así tus ojos de los rayos del sol. Con independencia de ser verano o no, te recomiendo que las uses siempre, porque no sólo protegerás tus ojos, evitarás el estrés que provoca el correr con una elevada intensidad de luz y al mismo tiempo, te protegerás de molestos e inoportunos mosquitos, que pueden introducirse en tus ojos.

Otra parte de tu cuerpo que tampoco debes descuidar es tu cabeza, así que te guste o no te guste utiliza gorra, pañuelo o algo similar que te haga ir cómodo, protegiéndote y evitando que puedas sufrir los molestos efectos que la exposición continuada sobre tu cuero cabelludo puede producir, como una insolación, sin ir más lejos. También puedes aprovechar, si pasas por alguna fuente, para mojar tu cabeza y refrescarte, disminuyendo la sensación de calor y bajando, de manera momentánea, algunos grados tu temperatura corporal.

Con independencia de si te gusta correr de día o de noche, toma las precaucione oportunas durante esta época del año (querido verano) en la que a pesar del calor no dejamos de correr, de igual manera que en invierno, donde el frío tampoco nos detiene, ni la lluvia, ni el viento o ¿hay alguno al que le importe mucho la climatología cuando decide disfrutar de su deporte favorito?

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Cuando corras en verano…

¿Eres de los que prefiere el verano o el invierno para correr?, ¿eres más de calor o de frío? ¿Te has visto alguna vez afectado por el efecto del sol y el calor?, si te ha sucedido, compártelo. Muchas gracias.

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2 comentarios a Correr en verano

  • Cristina  dice:

    Hola paco:
    No tengo mucho que decir con este post , ya que tu
    Lo expresas y lo explicas todo muy bien .
    Decir a título personal que tienes razón en todo lo mencionado arriba y que por mi parte siempre he tomado dichas medidas y que los runners deberían hacer lo mismo si no quieren alguna sorpresa desagradable , gracias y hasta otra .

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Cris! Muchas gracias por seguir leyendo mis post y por tu nuevo comentario. Está claro que no digo nada nuevo en esta ocasión, pero quizá por ese motivo a veces se pasa por alto y no le prestamos la atención que requiere.

      Saludos y a protegerse del sol…

      Paco.-

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