Correr sobre cinta

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En un post de hace semanas hablé de diferentes superficies para correr y omití, a propósito, el hacerlo sobre cinta, conocida más formalmente también como tapiz rodante. A priori, correr sobre cinta presenta una serie de ventajas que lo hace ser una elección muy aconsejable cuando decidimos ponernos las zapatillas y echarnos a correr un rato, claro que también presenta una serie de inconvenientes o desventajas, respecto a hacerlo al exterior, al aire libre.

A lo largo de los últimos años, este “artefacto” se ha convertido en uno de los principales y más numerosos dentro de cualquier gimnasio, desbancado incluso a la bicicleta estática en muchos de esos centros deportivos. Lógicamente este hecho, el de tener una mayor presencia, se debe a la fiebre generalizada que existe por el culto al cuerpo y querer mantenerse en forma, así como también al boom particular que ha experimentando el running en estos últimos años.

Lógicamente para la gran mayoría de usuarios que utilizan la cinta para correr, de manera habitual o esporádica, es una forma muy cómoda de poder practicar un poco de carrera y al mismo tiempo combinarlo con algunos ejercicios de sala o de musculación. También es una manera de ir adentrándose poco a poco en el mundo del running y probar cómo se les da eso de hacer los primeros kilómetros, de ahí que en muchas ocasiones veamos a personas que simplemente andan sobre la cinta y que con el paso de las semanas comienzan a realizar un trote muy suave.

A tenor de estas premisas y viendo que sólo afloran aspectos positivos, vamos a fijarnos en primer lugar en las ventajas que tiene el uso de la cinta:

– En primer lugar, el factor climatológico. Correr en cinta permite hacerlo con total independencia del tiempo que haga en el exterior; no importa que llueva a mares, que haga un viento huracano o que esté cayendo un sol de justicia. Dentro del gimnasio, a refugio de cualquier inclemencia meteorológica, podremos correr cómodamente y estar calentitos, en invierno o fresquitos, en verano.

– En segundo lugar, la posibilidad de correr sobre una superficie libre de obstáculos. La superficie de la cinta está exenta de obstáculos y a diferencia de correr en la calle, no debemos preocuparnos por inoportunas torceduras que pueden producirse por pisadas que se encuentran con repentinos bordillos, subidas o bajadas en del terreno (vados de pasos de peatones, por ejemplo) o algún que otro agujero en zona de jardín o camino rural.

– En tercer lugar, poder controlar tanto la inclinación del terreno, como la intensidad de la carrera. Esta opción es muy útil si queremos hacer un entrenamiento donde el perfil se haga más acusado y como consecuencia fortalecer nuestros cuádriceps, sin tener que ir buscando calles o lugares con pendiente. De la misma manera, haciendo uso de alguno de los múltiples programas que suelen llevar las cintas, podemos hacer entrenamientos donde combinemos ritmos lentos y rápidos, con la total libertad que da el hacerlo sobre una superficie donde no vamos a tener interrupciones algunas.

– En cuarto lugar, tener una información pormenorizada y continua. Los paneles digitales de estas cintas van mostrando de manera constante datos sobre nuestro ejercicio, tales como el ritmo de carrera, las pulsaciones, el consumo de calorías y distancia recorrida, muy útiles cuando se busca hacer un entrenamiento intentando saber en cada momento los números que vamos teniendo y que además podemos tener disponibles a golpe de un simple vistazo.

Ahora queda fijarnos en esos otros aspectos que presenta el tapiz rodante o cinta, los negativos o si no se quieren tratar como “negativos”, sí que podemos considerarlos menos positivos. Unos aspectos que relegan a un segundo lugar el uso de la cinta cuando de correr se trata, sobre todo de “salir” a correr. Dentro de los mismos, destaco:

– Una primera desventaja es el factor climatológico. Curiosamente este aspecto también lo he citado en primer lugar, en el caso de los aspectos positivos y esto no significa que contradiga a aquellos, sino que el uso de la cinta cuando no hay inclemencias no lo veo adecuado, puesto que estamos limitando una actividad tan “libre” y placentera como correr al aire libre a realizarlo entre cuatro paredes.

– En segundo lugar, es una superficie poco amortiguadora. La cinta puede resultar perjudicial para nuestras articulaciones si hacemos un uso prolongado de la misma, tanto por frecuencia, como por la duración de las sesiones, no siendo recomendable que éstas excedan de los 30 minutos e idóneo que las combinemos con otros tipos de salidas, donde podamos correr sobre asfalto, tierra, pista o tartán.

– En tercer lugar, creer que disponemos de una mejor forma física. Al correr sobre una superficie en movimiento, como es la cinta, nos resulta más fácil desplazarnos sobre la misma si lo comparamos frente a cualquier superficie estática. Por dicho motivo podemos tener unas expectativas de nuestra forma física por encima de la reales, ya que los tiempos que se obtienen en ella son mejores como consecuencia de ese factor de movilidad.

– En cuarto y último lugar, es una actividad monótona. A pesar de contar en muchos centros deportivos de pantallas en las que poder estar viendo programas de televisión o videos mientras corremos, esto no evita que el correr en esas condiciones se convierta en una práctica aburrida, al menos desde mi punto de vista, pudiendo llegar a sentirnos como un hámster dando vueltas en la rueda, dentro de su jaula.

Vistos los pros y los contras de correr sobre cinta, sólo añadiré el factor personal, ese que me otorgan los años que llevo corriendo, en los que he pasado por períodos en los que no la pisaba, con otros en los que solía hacer un entreno a la semana de unos 40 minutos. En la actualidad sólo la utilizo cuando hago alguna tabla de ejercicios de fuerza, donde los combino con trotes intermedios de apenas 10 minutos y para el caso de un rodaje de duración media prefiero “pisar” la calle y notar el aire, mirar al cielo, ver las nubes y sentir la libertad de correr.

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Correr en cinta… pros y contras

¿Te gusta correr en cinta?, ¿sueles practicarlo a menudo?, ¿estás a favor o en contra de su uso o simplemente piensas que como complemento es un aparato idóneo? Muchas preguntas y sólo tú tienes las respuestas, anímate y comparte tu punto de vista. Muchas gracias.

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2 comentarios a Correr sobre cinta

  • Cristina  dice:

    Hola Paco:
    Bueno creo que ya nos conocemos un poco , seguro que sabes mi respuesta respecto a correr en cinta , pero por si tienes alguna duda con unas pocas palabras lo diré todo .
    Sólo la sensación que te da de libertad y el respirar ese aire puro a través de las montañas , no se puede comparar y también el correr bajo la lluvia es una sensación de diversión de …. No sabría explicar con palabras pero se podría comparar con el chapoteo de unos niños en un charco saltando !!!
    No es algo que me guste la cinta pero respecto a la gente que lo hace y le gusta , aunque muchos de ellos no han probado la naturaleza combinada con el runner .
    Un Saludo .

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Cris! Coincido contigo plenamente, no hay nada como corre al aire libre, pero no está de más saber que la opción de la cinta puede venir bien cuando el tiempo no lo permite (en mi caso, aquí en el sur, durante el verano es imposible correr durante el hueco del día, por lo que echar un rato en este aparato es de ayuda).

      Muchas gracias por tus palabras. Saludos.

      Paco.-

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