Correr solidario

solidario

Hoy en día, ser solidario es una cualidad casi natural, innata vamos, y es que vivimos en una sociedad que se caracteriza entre otras cosas por tener ese marcado carácter solidario, fruto de las necesidades que se demandan. También presenciamos, en nuestro día a día, otros comportamientos que nos avergüenzan o incluso nos hacen llevarnos las manos a la cabeza, pero a esos no tengo la menor intención de hacer referencia y sí, en cambio, al primero, a ese cuyo carácter aporta un beneficio y recibe el reconocimiento y el aplauso de toda la gente.

Desde las históricas organizaciones nacionales e internacionales de ayuda humanitaria (esas con las que nacimos y crecimos conociendo sobradamente), pasando por fundaciones cuyo objeto es luchar contra enfermedades que se cobran víctimas a diario e incluso las asociaciones cuya función es la de defender o preservar los derechos de personas que son excluidas o afectadas de desigualdades, todas, absolutamente todas, trabajan a diario con el objetivo de llegar un poquito más lejos y aportar su pequeño grano de arena a un desierto que, en muchos casos, precisa de grandes dunas con las que vestir su paisaje.

Es ese carácter solidario el que desde hace tiempo se está dejando sentir, cada vez más, entre la numerosa tribu de quienes tenemos esa “manía” de salir a correr o dicho de otra manera: de practicar running. Cada vez son más las carreras que se organizan bajo un fin solidario, con el propósito de arribar un poco el hombro y contribuir con aportaciones económicas, que vienen como agua de mayo a unos colectivos que en la mayoría de los casos están acostumbrados a batirse el cobre sobre el foso de este circo llamado “vida”, con la única intención de ayudar a los demás.

Pero lo que más sorprende no es solamente la organización de pruebas con ese sentimiento solidario, a cargo de esas organizaciones, asociaciones, fundaciones y demás, sino que ese carácter está presente en muchas agrupaciones creadas al amparo del running, con gente popular, de las de “a pie de calle” y que juntos no sólo disfrutan practicando este deporte, que los mantiene unidos, sino que al mismo tiempo lo utilizan como vehículo para ayudar a quienes más lo necesitan, bien recogiendo alimentos o recaudando fondos para una buena causa.

Más allá de ese objetivo material con el que ayudar a terceros necesitados, existe dentro de este “mundillo” un sentimiento solidario que te hace amar aún más, si cabe, este deporte. Es la marcada predisposición a apoyar o animar a quienes por causas físicas no pueden disfrutar de este deporte, lo que me hace estar cada día más orgulloso de pertenecer a él. La primera vez que hoy decir en un video colgado en la Red:

“Los kilómetros de mañana los correré por mi hermano”

No entendí bien qué a demonios se refería, pero cuando supe que ese hermano estaba postrado en una silla de ruedas por un accidente, se me erizó la piel.

Demostraciones como esa, las escucho y leo casi a diario… corredores que hacen sus kilómetros por alguien tristemente desaparecido, por alguien enfermo, por alguien que está lesionado o simplemente por alguien que está atravesando un mal momento personal. En todos esos casos ese carácter solidario no es físico, no es material, sino únicamente moral, anímico y con él sólo se pretende enviar fuerza, energía, en definitiva fe y esperanza a todo aquel cuya dolencia va más allá de lo visible, a todo aquel que una demostración de ese tipo le inyecta una dosis de ánimo que le ayuda a seguir en su día a día, empujándolo a seguir y salir adelante.

Algo similar a ese modo solidario y que a mí me gusta definir como un “movimiento de hermandad”, es el que se puede ver entre aquellos corredores que dicen adiós a la soledad, a pesar de correr en solitario. Son aquellos que bajo el lema de “no corres sólo” sienten el ánimo y la compañía de otros corredores que los apoyan, los alientan y los acompañan en la distancia, de manera virtual, sintiendo que sus kilómetros en solitario no lo son tal y les permite reforzar un ánimo que en ocasiones se podría venir abajo por el simple hecho de no sentirse arropado.

Y cómo no, solidario también es el sentimiento que lleva a organizar carreras cuyo único objetivo es el de hacerse oír a través de este deporte, ponerse las zapatillas, salir a la calle y decir basta ya ante situaciones o hechos injustos que se repiten en nuestra sociedad. Injusticias o desigualdades que llevarán tiempo poder ser cambiadas pero que no impide que cientos, miles de corredores se unan, nos unamos, de manera sana y deportiva para hacernos oír.

En definitiva, son diferentes manifestaciones del sentimiento runner, caracterizado por un marcado perfil solidario y es que para quienes practicamos este deporte cualquier razón es buena para hacer unos kilómetros y poner a trabajar a nuestro corazón, pero si encima hay algo más, al margen de nuestra propia motivación, entonces no hay marcha atrás y algo tan natural y trivial como correr se pone un apellido que lo hacer ser aún más grande, pasando a llamarse:

Correr solidario

solidario

Carácter solidario

¿Coincides conmigo en que ese sentimiento solidario está presente en el mundo del running? Si te ha gustado este post y crees que puede interesarle a alguien que conozcas, no lo dudes, compártelo. Muchas gracias.

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Un comentario a Correr solidario

  • Cristina  dice:

    Hola Paco:
    Interesante post el de hoy, creo que va mas haya de hacer unos kms por alguien, es ese orgullo e ilusión que hace ser así y solo por el echo de participar en tal solidaridad a uno le hace ser mas grande, además te lo dice una que bien sabe lo que es tener un hermano invalido y con ciertas deficiencias.
    Me gustaría a poder ser, te lo pido como favor personal , que algún día dedicaras un post a las personas discapacitadas , habrá sobre ellas , respecto a cómo es su gran esfuerzo para hacer cualquier deporte y sobretodo el running .
    Gracias si es así y sino no pasa nada , agradecida igualmente.
    Saludos de una loca runner.

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