Cuándo decidí que quería correr y por qué

Recuerdo que fue en marzo de 2002, durante la celebración de la 23ª Media Maratón de Murcia. Aquella mañana asistí como espectador a ver correr a un gran amigo, que había comenzado meses atrás con la práctica de este deporte.

Por aquel entonces, las carreras populares no tenían la acogida que tienen actualmente, no se celebraban tantas y tan variadas como hoy en día, el número de aficionados al running no era tan multitudinario como ahora, las prendas deportivas diferían mucho de las que hoy lucimos los que practicamos este deporte y los complementos deportivos eran casi inexistentes.

Al margen de la evolución producida, algo que permanece inalterable es la motivación y las ganas que le pone cada uno de los participantes que toman la decisión de participar en una carrera, con el objetivo de finalizarla, con independencia del tiempo que pueda emplear.

Esto fue algo que observé con admiración, el ver como gente de diversas condiciones físicas iban entrando en meta, completando su 21,097 kilómetros; los mejores dotados y preparados físicamente con tiempos muy inferiores a los conseguidos por aquellos corredores con una menor preparación, pero todos, todos, con algo en común:

recorrer la misma distancia, sea cual fuera el tiempo empleado y con idéntico mérito. Y todos celebraban con satisfacción su paso por meta, como si del ganador de la prueba se tratara.

Aquel ambiente y aquel sentimiento, me “atraparon” y con ilusión decidí lanzarme a la práctica de este deporte, creyendo que mis dos partidos de fútbol sala y squash semanales eran un bagaje más que suficiente para afrontar esta nueva disciplina.

Error, y grande, puesto que nada tiene que ver la carrera continua con los otros dos deportes que practicaba, ya que el esfuerzo debe ser constante, con mayor o menor intensidad, pero continuo, sin descansos que te permitan tomar un respiro.

Transcurridas unas tres semanas y con algunas salidas puntuales, ataviado con unas zapatillas que aún conservo (por el valor sentimental), tomé participación en el I Cross de Empresas, una prueba organizada por ENAE (Escuela de Negocios de Actividades Económicas de Murcia) y cuya distancia rondaba alrededor de 6 kilómetros.

Aquella fue mi primera experiencia en una carrera popular y lo pasé tan mal, el esfuerzo por conseguir oxígeno a unos pulmones acostumbrados a fumar diariamente fue tan grande, que a partir de ese momento tomé una decisión que hizo cambiar mi vida:

“si quería corresponder al flechazo que el running me había lanzado sólo podía hacer dos cosas, dejar de fumar y comenzar a entrenar, sin más, sin medias tintas“.

El mono físico duró poco más de tres o cuatro días, pero el mono psicológico se hizo sentir durante unos seis meses… meses en los que fui cogiendo el hábito de correr, con dos o tres salidas semanales.

En mi caso fue el querer sentirme mejor físicamente, el querer ganar la batalla a un vicio que jamás antes me había planteado dejar, lo que me hizo dar el paso, el primer paso en mi trayectoria como corredor habitual. Ese fue mi primer logro, mi primera meta alcanzada.

Un nuevo horizonte comenzaba

Un nuevo horizonte… comenzando a correr

Al final sólo se trata de tener un motivo, un por qué; muchas y diferentes serán las motivaciones que cada uno de nosotros tengamos, pero todas con un componente común: la satisfacción y la superación personal.

Seguro que tú también tienes un motivo que te ha enganchado a este deporte, ¿quieres compartirlo?, seguro que servirá de ejemplo para otras personas. Muchas gracias.

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3 comentarios a Cuándo decidí que quería correr y por qué

  • Estefanía  dice:

    Hola! Mi historia empezó el 10 de septiembre que me quitaron una muela del juicio. Tras la extracción el dentista me hizo dos preguntas: 1- Fumas? Sí y 2- Prácticas algún deporte? No. Me quedé pensando en las respuestas y sentí pena y vergüenza de mí misma. Tenía que darles la vuelta a estas contestaciones. Aprovechando el hecho de que convenía no fumar para que la herida cicatrizara mejor y más rápido, pues dejé el vicio. Y para evitar el consabido aumento de peso me animé a acompañar a mi marido en alguna carrerita, pero mi estado de forma era penoso. Perseveré y hoy, casi dos meses después de aquella carrerita, puedo decir que me siento muy orgullosa de mí misma. 1- Fumas? No y 2- Practicas algún deporte? Sí

    • Paco Molina  dice:

      ¡¡Hola, Estefanía!!, muchas gracias por compartir cómo fue tu inicio en el running y aunque ello te costara una extracción dental ;-), creo que el balance ha sido más que positivo: dejar el tabaco y aficionarte a este precioso deporte, todo beneficio. En ocasiones, no nos damos cuenta de lo que hacemos o dejamos de hacer en nuestra vida diaria y tiene que suceder algo inesperado para tomar algunas decisiones, que nos cambiarán y mejorarán ese día a día. El sentirte orgullosa, tras esos dos meses, es un motivo más que suficiente para continuar haciendo kilómetros y es que, consciente o inconscientemente, has conseguido alcanzar tu primera meta, esa que te ha permitido responder un SI como una catedral a la pregunta “¿Practicas algún deporte?”. Sigue corriendo y sigue poniéndote pequeñas metas, serán grandes logros que te animarán y harán amar este deporte. ¡¡Enhorabuena!!, y muchas gracias por tu comentario, felices kilómetros.

      Paco.-

  • Cristina  dice:

    Hola Paco :
    Me alegro muchísimo de leer lo que acabo de leer, el echó de haberte planteado correr por primera vez y hacer lo que hiciste, oleeee a eso yo le llamo superarse y con creces ehh!!.
    Lo mío fue muy diferente, yo ya practicaba otros deportes y el echó de tener tanta montaña a mi alrededor, quise probar en correr, ya hacia mucho senderismo y me sabía bien los caminos, empece poco a poco y si que uno se ahoga pero, poco a poco eso va desapareciendo, así que me dedique a disfrutar de la montaña de otra manera y con ello a ir a alguna carrera de estos montes tan increíbles.
    Un saludo y un Abrazo.

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