DAFO

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Hace unos cinco años aproximadamente escuché por primera vez el acrónimo que he elegido como título para el post de esta semana: DAFO. Fue durante la charla en unas jornadas sobre motivación y orientación profesional, encaminada a algo cada vez más necesario: el reciclaje personal. Necesidad derivada, sin duda, del fuerte cambio social que venimos sufriendo desde hace una década, aproximadamente.

Creo que seréis muchos los que conozcáis este término, aunque también es probable que seáis un buen puñado a los que tal vez os suene a chino. En cualquier caso, lo primero que conviene saber es a qué corresponden las siglas que dan origen a ese DAFO. Concretamente es el nombre con el que se define una herramienta de estudio para conocer la situación de una empresa, proyecto o persona, analizando sus características internas (Debilidades y Fortalezas) y su situación externa (Amenazas y Oportunidades).

Sí, esta semana vengo vestido con mi bata dispuesto a sacar mi lado analítico, pero aplicado a nuestro querido deporte, como no puede ser de otra manera. Por lo tanto, voy a referirme a ese DAFO desde un punto de viste runnero, a ver si después de leer estas líneas sirve de ayuda a la hora del día a día en cuanto lo que a correr se refiere, de manera que mejoremos nuestro rendimiento como corredor, si se puede, claro está. Así que venga, pasemos al análisis, analicemos el DAFO… comencemos por las dos primeras, las que tienen carácter interno y sigamos por las otras dos restantes.

– DAFO, con “D” de debilidades: podemos considerarlas desde un punto de vista puramente físico, aquellas representan la falta de vigor o fuerza física, y también se pueden considerar como el afecto o la inclinación hacia alguien o algo. Por lo tanto, nada como encontrarnos físicamente en un estado óptimo, puesto que de lo contrario acusaremos el esfuerzo y el desgaste de la actividad, viéndonos incapaces de mantener nuestra rutina deportiva. Para ello, aunque sea una perogrullada, nada como el cuidado de nuestra alimentación, en particular y nuestra salud, en general, cuidando los obligados días de descanso y siempre realizando unos entrenamientos que no pasen factura a nuestro cuerpo. En cuanto a esa demasía de afecto, lo importante es mantener una salud mental racional y cabal, alejando los excesos o extremos de todo aquello que pueda afectar negativamente a nuestro lado runnero.

– DAFO, con “F” de fortalezas: estas son las buenas de la película, las que cuantas más tengamos, mejor; claro que para que tengan un papel estelar debemos ser nosotros mismos los que las explotemos. Dentro de estas están nuestra aptitud física para correr y por supuesto, la que es aún más importante, nuestra actitud. Las dos nos vienen de nacimiento y ambas deben trabajarse y entrenarse, dando la suma de ellas un mayor resultado cuanto mayor sea nuestro empeño. Aptitud y condiciones físicas, sí, pero sobre todo actitud para el esfuerzo, el sacrificio, el afán de superación, la recuperación a las lesiones y por supuesto, la sobreponerse a fracasos y sobre todo a éxitos.

– DAFO, con “A” de amenazas: son aquellos agentes externos que conviven con nosotros, en nuestro día a día y cuyo efecto siempre será potencialmente perjudicial para nuestros intereses deportivos. Las obligaciones laborales y familiares, las inclemencias del tiempo, los imprevistos. Para ello nada más importante que la conciliación laboral-familiar-runnera, que pese a sonar del todo imposible es perfectamente compatible con una buena planificación a priori de esas dos obligaciones. Por otro lado, las adversidades meteorológicas suelen representar una de las piedras que más veces se meten en nuestra zapatilla, figuradamente hablando, dificultando nuestra voluntad corredora, y para vencerlas nada como la utilización de cualquier prenda deportiva que palie su efecto, en caso del tiempo invernal, y una buena hidratación y protección, para el caso del tiempo estival. En último lugar, los imprevistos serán desagradables sorpresas que intentarán alterar nuestro ritmo de entrenamiento, pero nada como la actitud, nuestra mejor fortaleza, para buscar la mejor alternativa.

– DAFO, con “O” de oportunidades: son todas aquellas circunstancias que se cruzan en nuestro camino y que una vez detectadas, si son bien aprovechadas, contribuirán a que tengamos un mayor rendimiento y por lo tanto una mejora como corredores. En este grupo se encuentran, como no podía ser de otra manera, la importancia que siempre tiene el formar parte de un grupo de corredores, puesto que, a pesar de ser un deporte individual, nada como ir en grupo para aprender y crecer mucho más que haciéndolo en solitario. Aquí también se incluyen todos esos consejos y experiencias de otros corredores, compañero o amigos runneros que nos aportarán y fortalecerán los conocimientos que día a día vamos adquiriendo mientras hacemos kilómetros y kilómetros.

Esas son las cuatro herramientas de este DAFO que he traído hoy bajo el brazo, y gracias a ellas podremos detener por un momento nuestra marcha y analizar en qué punto nos encontramos en este mundo de corredores que tanto amamos y mirar tanto en nuestro interior, como a nuestro alrededor, analizando el conjunto, para terminar extrayendo una serie de conclusiones que con toda seguridad nos ayudarán a continuar con nuestro crecimiento como corredores.

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El análisis DAFO.

Y tú, ¿conocías también la existencia de esa herramienta conocida como DAFO?, ¿crees que es tan solo un invento más y que aplicado al deporte, a nuestro deporte, puede permitirnos crecer como corredores? Deja tu punto de vista y si te ha parecido interesante este post, compártelo. Muchas gracias.

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2 comentarios a DAFO

  • Hervy  dice:

    Amigo Paco;
    Esperaba que la “F” de Fortalezas fuera por la Ruta de las anteriores en mi/tu ciudad.
    Hoy me he metido en tu blog para ver si por fin leia tus magnificas cronicas de la Ruta de las Fortalezas que se celebro el pasado Sabado.
    El mayor evento deportivo de la Region.
    Amigo Paco;
    Para cuando??
    Un cartagenero que os quiere, jajajaja

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Hervie! No imaginas la alegría que me ha dado encontrarme tu comentario… bueno, creo que sí, porque sabes que te quiero como a un hermano. Cuánta razón llevas al referirte a vuestra/nuestra RUTA DE LAS FORTALEZAS y qué ganas tengo de estar en ella algún año. En esta ocasión ha sido una lesión la que me ha impedido estar allí, pero sé que en alguna edición estaré, como uno más, tras la línea de salida e intentaré plasmar en mis habituales CRÓNICAS, tanto y tan bueno como tiene una prueba que es considerada de las mejores de todo el Levante. Hasta entonces, toca esperar.

      Un abrazo casi tan grande como tú y mi agradecimiento por ser objeto de tus lecturas. Te quiero, cartagenero.

      Paco.-

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