III Carrera Popular Benéfica “Santa Apolonia”

santa_apololoia_9

Momento de la salida (Foto: Mariano Egea)

Lugar: Murcia

Día: 1 de febrero de 2015

Hora: 11,00 horas

Distancia: 8.000 y 4.000 m (distancias no homologadas)

Organizada por: Colegio Oficial de Dentistas de la Región de Murcia, Asociación de Dentistas Empresarios de la Región de Murcia y Fundación Dental de la Región de Murcia

Recorrido: la salida y meta estaban ubicadas en el mismo punto, esto es, en la Calle María Zambrano, donde se ubica la sede del Colegio Oficial de Dentistas de la Región de Murcia. La carrera daba comienzo en esa calle, para continuar por la Calle Azarbe del Papel, desembocando a la Avenida Juan Carlos I, que era donde se desarrollaba la prueba prácticamente en su totalidad. Una vez alcanzada dicha avenida, se recorría la misma en sentido norte, hasta rebasa la redonda de la Senda de Granada, donde se giraba 180° en sentido contrario rumbo a la Plaza Circular, volviendo a girar nuevamente 180° a la altura de la intersección con la Calle Galileo, en las proximidades de la antigua Estación de Caravaca, continuando la carrera de nuevo en sentido norte, hasta la confluencia con la inicial Calle Azarbe del Papel, que se recorría en su totalidad y servía para conducir a los participantes del 4K hasta el arco de meta, por la Calle María Zambrano o era el punto intermedio de aquellos participantes inscritos en la distancia larga, que debían completar otra vuelta idéntica a la primera y hacer su posterior entrada en meta por la calle a la que da su nombre la famosa filósofa y poetisa malagueña.

Organización y atenciones:

si este es un apartado fundamental en cualquier carrera, para el buen desarrollo de la prueba, en el caso de una carrera popular y además benéfica es algo que queda en un segundo plano, primando el carácter solidario por encima de cualquier cosa. Sin embargo, en contra de lo que se pudiera pensar, la prueba cuidó esos pequeños detalles que sólo pueden tenerse en cuenta cuando detrás de esa organización hay un apasionado de este deporte, un runner con mayúsculas y que conoce como nadie qué cosas son las que agradan a todo corredor. Así, se vigiló con celo que los cortes de calle y el control del tráfico rodado no afectara al desarrollo de la prueba; se dispuso de un servicio de cronometraje general mediante chip desechable sobre el propio dorsal; no faltó la reposición de líquidos a base de fruta, agua, cerveza y frutos secos; se contó con la presencia de una ambulancia móvil; también hubo animación en vivo (a cargo del grupo de dulzainas y percusión La Chirimía de Murcia) y un buen servicio de megafonía, e incluso se facilitó el servicio de duchas para quien lo desease, en el cercano Pabellón Deportivo Príncipe de Asturias, sin olvidar una completa entrega de premios, con galardones individuales y colectivos, premiando incluso la labor por equipos de los participantes.

carrera_apolonia_2

Arco de salida y meta (9:35 horas)

carrera_apolonia_4

Entrega de dorsales

carrera_apolonia_3

Preparando el avituallamiento post carrera

carrera_apolonia_6

Grupo La Chirimía de Murcia (amenizando la prueba)

Pero ante tanto bueno, ¿no hubo alguna pega?, sí, puesto a ser puntilloso y “pejiguero” se echó en falta un aseo portátil y un puesto de avituallamiento en el punto medio de la prueba, por aquello de superarse la distancia de los 5.000 m, que suele ser la que marca ese límite para disponer de agua en toda carrera. Sin embargo, ninguna de ambas cosas fueron relevantes.

Y detrás de todo eso, ese runner entregado a la causa y que tuvo la responsabilidad de organizar esta prueba, estaba un amigo, pero no un amigo mío, no, sino un amigo de todos los que practicamos este deporte y que no es otro que el bueno de Ginés Soto Vilar. Un silencioso gregario e incansable atleta, que hizo de speaker y de maestro de ceremonias de la entrega de premios, amén de coordinar todo lo concerniente a la prueba y de contar con buenos amigos que le ayudaron en tan ardua labor. ¡Felicidades, Ginés!

carrera_apolonia_7

Coordinando voluntarios (antes de la prueba)

Bolsa del corredor: estaba formada por la tradicional camiseta técnica conmemorativa de la prueba y una amplia bolsa de rafia plastificada publicitaria, cortesía de uno de los patrocinadores de la prueba. Esto fue todo lo que ofreció una bolsa que tampoco debía contener nada más, máxime cuando todos los beneficios de esta prueba estaban destinados a la Asociación Española contra el Cáncer, para la ayuda contra el Cáncer Oral.

Podio: José Antonio Alcaraz Pérez, Veterano A del Grupo Alcaraz, fue el ganador masculino con un tiempo oficial de 26′:42”; llegaron en segundo y tercer lugar respectivamente: Javier Villegas Jaén (con un tiempo oficial de 26′:45” – Sénior del Club Villegas Passion for Running Bikila) y Óscar Lisón Sánchez (con un tiempo oficial de 26′:50” – Sénior del Grupo Alzaraz). En mujeres, la vencedora fue Cristina González, Sénior del Club Bikila, con un tiempo oficial de 33’22”, llegando en segundo y tercer lugar respectivamente: Sonia Navas Carrillo (con un tiempo oficial de 35′:34” – Veterana A del Club Saldoki Trikideak) y Ana Belén González Fernández (con un tiempo oficial de 35′:53” – Sénior del Grupo Alcaraz).

Muy personal: mañana soleada y fresca, con una temperatura que rondaba los 8°C sobre las 9:30 horas, aunque la sensación térmica era más cercana a los 5°C, provocada por la presencia de un viento que soplaba con fuerza, con mucha fuerza y que no quiso perderse la prueba.

Ésta era la siguiente prueba en la que iba a participar, tras el Medio Maratón Santa Pola del pasado 18 de enero y justo a una semana vista del próximo medio maratón apuntado en mi calendario, el de la ciudad de Orihuela. Por este motivo y dada la distancia (8K), enfocaba esta carrera con el propósito de recorrerla tan rápido como pudiera y que sirviera así como un entrenamiento de calidad, algo así como un test de intensidad.

Junto a ese propósito se unía un hecho que me incentivaba aún más y que a buen seguro me iba a otorgar ese plus de motivación que, algunas veces, todo corredor tenemos en una carrera. El hecho en cuestión venía dado por mi primera participación, mi debut, como un miembro más del Club Simplemente Runner (SR), formado en su totalidad por amantes del running y que han tenido a bien concederme el honor de formar parte de ellos, algo que para mí es todo un orgullo y un motivo de alegría.

De esta manera, a los nervios y las ganas propias de una carrera, se sumó esa motivación extra, algo que me hizo estar desde bien temprano en la “zona cero” de la prueba. Gracias a ello, asistí como un silencioso espectador, a todos los preparativos que se fueron desarrollando con anterioridad al inicio de la prueba: entrega de dorsales, preparación del avituallamiento postcarrera, instalación del servicio de cronometraje, coordinación del voluntariado para el control del tráfico, despliegue y puesta a punto de la megafonía y cómo no, la llegada paulatina y el calentamiento de todos cuantos íbamos a participar en la prueba.

carrera_apolonia_1

Tras la carrera, con un buen amigo: José Alemán

Muchos conocidos en la carrera y presencia numerosa de atletas de mucho nivel, como quedó patente en los integrantes de los equipos formados por el Grupo Alcaraz, el Club BricoFermín Tri Impulso o el Club Triatlon Guerrita Alcantarilla, entre otros. Y cómo no, dentro de esos conocidos, algunos amigos como Fernando J. Carrión Murcia, José Emilio Ros López, Amalio Gómez Olivares, Antonio Segura Molina, Antonio Giménez Gálvez, Pedro Murcia, Alejandro Sánchez, Jorge y Nacho Tomás, José Alemán, Pascual Nicolás Hernández y la oportunidad de conocer a otros tantos amigos virtuales que nos pusimos cara e intercambiamos algunas palabras, como Pedro José Escudero Sánchez, Daniel Martínez, Fernando José Molina Morazo y Sito.

Poco a poco se echó encima la hora para que diera comienzo la prueba, respirándose en todo momento un ambiente magnífico, como quedó patente tanto antes, como durante y después de la carrera. Y con una puntualidad casi británica se dio salida, pasados apenas unos minutos de las once de la mañana, con un viento que seguía dejándose sentir con fuerza y con poca presencia de público en general.

Como es de prever en carreras de esta distancia, el ritmo no sólo es alto al principio, sino que éste se mantiene alto, o al menos eso se intenta, durante todo el transcurso de la misma. Sin duda la carrera estuvo marcada por ese viento al que he hecho referencia es varias ocasiones, sobre todo en todo en el tramo de la Avenida Juan Carlos I, en sentido norte, donde no sólo había que salvar el pequeño desnivel ascendente que tiene el terreno, sino que era cuando aquel soplaba en contra, haciendo por momentos bastante costoso el avance, incluso llegando a parecer inútil el esfuerzo de las piernas. Claro que, una vez tomado el sentido contrario, la carrera se ponía muy cuesta abajo, nunca mejor dicho y encima con el aire soplando a favor.

santa_apolonia_8

En carrera (Foto: Diario La Opinión)

El recorrido, sencillo y sin callejeo, en contra de poder parecer aburrido resultó atractivo y ameno, pudiendo disfrutar de la oportunidad de recorrer casi en su totalidad la importante avenida de la capital murciana, llenándose de corredores que nos cruzábamos en un sentido y otro de la calzada, compartiendo protagonismo y paisaje urbano con un tranvía que nos miraba con cierto halo de asombro.

Y entre tramo de aire en contra, tramo de aire a favor, ahora que subo, ahora que bajo, saludos y gritos de ánimos de amigos y compañeros y la emoción de cruzarme con otras camisetas como la que yo mismo lucía, me encontré de repente tomando el giro a derecha que me conducía directo a meta y allí, el bueno de Ginés Soto, micrófono en mano, contaba y cantaba la entrada de cuantos íbamos llegando a meta. Fue entonces cuando dijo mi nombre y cuando yo, señalándome la camiseta quise decir a todos los presentes lo que soy: un simple corredor y también un orgulloso miembro del grupo de las camisetas azules de SIMPLEMENTE RUNNERS.

Esa llegada a meta se produjo cuando el cronómetro marcaba un tiempo oficial 29′:48”, ocupando el puesto 15º de la general y el 6º de mi categoría (en este caso, veterano A), de un total de 330 corredores que terminamos la carrera, con un ritmo medio de carrera de 3:43 min/Km. Para mí, sin duda, fue una buena carrera y un buen tiempo, que me hizo sentir satisfecho y pensar de inmediato en la cita del próximo domingo, que no es otra que el medio maratón de Orihuela, donde volveré un año más.

carrera_apolonia_5

Entrega de premios (presentada por Ginés Soto)

Horas más tarde, conforme transcurrió el día, fue disminuyendo el viento, sin embargo mi sensación por haber participado en una modesta pero ejemplar carrera fue creciendo, así como el convencimiento de lo que es capaz de conseguirse cuando hay voluntad y ganas de agradar y hacer las cosas bien, como se hicieron en esta prueba.

Y tú, ¿participaste también en esta gran carrera o en alguna de las múltiples celebradas este fin de semana?, ¿quieres dejar tus impresiones de ella? Anímate, de esa manera todos conocemos más pruebas. Muchas gracias.

(Para consultar la clasificación completa: III Carrera Popular Benéfica “Santa Apolonia”)

¡Comparte!

Deja una respuesta