Importante

importante

Recuerdo, siendo niño, cuántas veces no oí decir que Fulanito o Menganito era una persona importante y cuántas veces no escuché aquella frase, que seguro todos habréis escuchado, que venía a decir algo así como que de mayores debíamos ser una persona de provecho y a ser posible también alguien importante. La verdad es que esa cantilena no la escucho en nuestros días, es más, para mí un buen consejo para un niño no va encaminado en esa dirección, sino en otra bien distinta, pero eso es algo que no viene al caso.

Lo cierto es que aquel niño que fui creció, no por capricho, sino porque la naturaleza es así de sabia y nos hace empinarnos para poder comprender o al menos intentarlo, qué hay después de esa infancia. El caso es que con el paso de los años descubres que muchas de las cosas que creías que eran de una manera, no son exactamente así, incluso algunas ni se parecen a lo interiorizado entonces.

Una de esas cosas es ese concepto de importante, “ese” ser importante y que a los ojos de los demás se te reconozca como tal, como: importante. Y es entonces cuando te paras y te preguntas, ¿pero qué es realmente ser importante, qué significa ser importante? No se precisa ser una persona pública, cuya imagen pueda ser reconocida por cualquiera, no es necesario ser un poderoso ricachón, como tampoco debemos ser presidentes de un país (aunque algunos de los que están al frente, como dirigentes, serían objeto de análisis y debate), ni estar al mando de un gran equipo de fútbol, ni siquiera presidentes de nuestra comunidad, debemos ser.

Cierto es que ser alguien conocido y reconocido por la sociedad es todo un logro, no voy a ser yo el que venga a decir ahora que es una minucia, nada más lejos de la realidad, pero quiero decir algo tan sencillo como que, cualquiera de nosotros sin ser “nadie” , podemos y somos importantes de alguna manera. ¿Por qué?, pues porque hay tantos motivos como personas habitamos sobre la superficie de nuestro querido planeta, así se sencillo; todos somos únicos, diferentes y eso ya nos hace ser importantes… y sino basta con fijarnos en las cientos, miles de frases que nos dicen que lo realmente importante somos nosotros por este o aquel motivo, o que lo somos simplemente porque hay alguien nos ve así (alguien que a buen seguro nos quiere y aprecia).

Y os preguntaréis qué demonios hago escribiendo de algo tan evidente como lo que estoy diciendo… que si importante para arriba, importante para abajo”… con el agravante de no estar descubriendo a nadie nada nuevo, ¿verdad? Pues aunque lo creáis, no he perdido el norte y cómo no, donde quiero llegar a parar es a esa pasión que nos une en nuestro día a día y en nuestra vida, y que no es otra cosa que el running. Me explico…

Hace unas semanas, recibí un amable comentario a uno de mis post, donde una pareja me decía que en breve iba a participar en su primer medio maratón y que ello representaba la posibilidad de completar algo importante dentro del atletismo y las carreras populares. Esas palabras me hicieron pensar y sentí que mi respuesta a su comentario quedaba corta, por lo que decidí escribir lo que ahora mismo estáis leyendo.

Como les contesté a ellos, este deporte tiene algo que lo hace ser diferente al resto y es que, al margen de nuestra superación personal, nos permite estar en la misma línea de salida de los atletas de élite y completar, al igual que ellos, la misma distancia, sin importarnos que nunca ganemos nada, porque nuestro mayor triunfo será precisamente esa superación que sólo nosotros sabemos y valoramos.

Es ese saber que hemos sido capaces de alcanzar aquello que nos hemos marcado y hacerlo rodeado de tantos corredores, como nosotros, lo que nos hace sentir de esa manera: importante. Y nos da exactamente igual que muchos no sepan o no entiendan por qué demonios corremos y sufrimos, sudamos y nos esforzamos de esa forma; de la misma manera que nos importa un bledo que nadie se entere de lo que hemos conseguido, entre otras cosas porque no es importante para ellos… pero para nosotros.

A lo largo del tiempo que llevo practicando este deporte y más en concreto en los últimos dos o tres años, he conocido a gente que estaba empezando a correr o que ni siquiera se lo había planteado y cómo, poco a poco, han ido consiguiendo grandes triunfos que pueden parecer pequeños para quien los conoce. Así, por ejemplo, romper esa barrera que separa el hábito de lo ocasional y hacer que salir a correr se convierta en una necesidad, es un paso muy importante, el primero de muchos que seguirán a éste.

Algunos de esos pasos los daremos al ser capaces de completar una carrera de cinco kilómetros, de diez, un medio maratón o irnos a cotas más altas, como un maratón o pruebas de distancias aún mayores; en definitiva, son barreras que va superando quien entra en este “mundillo” y superarlas es la continuidad para seguir sintiéndose importante, sin tener la menor importancia que hayamos llegado el primero o el último, acompañando al coche escoba, en ese segundo caso.

Basta con mirar esas caras de felicidad al terminar una prueba, ver cómo se iluminan sus ojos cuando te hablan de esa carrera en la que van a participar, para darte cuenta que este deporte te hace sentir importante y no me digáis que no os recorre un pequeño escalofrío cuando recogéis ese dorsal que luciréis en la siguiente carrera y cómo los latidos de vuestro corazón se aceleran al verte con él, pegado en vuestra camiseta… y si además lleva impreso vuestro nombre y durante la carrera algún espectador os anima pronunciándolo, entonces es casi como sentirte único.

Sí, es posible, tal vez os parecerá que estoy exagerando o que estoy bajo los efectos de alguna hierba de nombre femenino, pero sinceramente, creo que correr nos hace ser importantes, aunque sólo sea a ojos nuestros y eso se traduce en una mayor seguridad en nosotros mismos, en un aumento de nuestra confianza y en una mayor fortaleza, algo que todo junto es algo que suma e importa, y mucho, ¿o no? Pues entonces ya sabéis:

No dejéis de correr… no dejemos de correr.

importante

Importante

¿Habéis tenido vosotros también esa sensación de sentiros importantes gracias a este deporte? Compartir vuestra experiencia y animaros a dejar vuestro punto de vista. Muchas gracias.

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4 comentarios a Importante

  • Fernando Murcia  dice:

    Como de costumbre, un placer leerte, Paco, de nuevo enhorabuena. Por comentar un poco lo que me hace pensar tu entrada, por supuesto que también quise, de pequeño, ser alguien “importante” y creo que en cierta medida el paso a la edad adulta lo marca el hecho de darse uno cuenta de que para los únicos que debemos resultar importantes es para aquellos que nos rodean, en particular para ese legado que dejamos en esta tierra, lo único que quedará de nosotros y de nuestro paso por ella. En este sentido intento transmitirle a mi hijo que más que conseguir grandes proezas lo que debe tener son grandes pasiones, ya quisiera yo que pese a su corta edad fuesen la música, los libros, el cine y el deporte, pero mientras vamos abonando esos campos me sirven igualmente los superheroes, los comics y las canciones divertidas. Y no por nada, realmente creo que, al menos en parte, lo que nos hace sentirnos “importantes” con nuestras metas y logros personales en el mundo del correr es gracias a esa pasión que nos mueve y nos impulsa, como ciertamente hay otras muchas “pasiones” para otras personas. Hagas lo que hagas, siempre te proporcionará una experiencia mucho más auténtica aquello que haces con pasión. Al menos así lo pienso. Un abrazo, Paco.

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Fernando! Muchas gracias por no dejar de leerme y por aportar tus interesantes comentarios. De nuevo vuelves a dar en la diana al poner tu atención en algo que paso de puntillas en el post (concretamente cuando digo: “para mí un buen consejo para un niño no va encaminado en esa dirección, sino en otra bien distinta, pero eso es algo que no viene al caso”) pero que se recoge perfectamente en tus palabras y que no es otra cosa que aquello que realmente debemos transmitir y legar a quienes hemos de ser importantes de verdad: nuestro hijos. Eso sí que es importante, como importante y beneficioso será todo aquello en lo que pongamos nuestra pasión y nuestras ganas, porque no sólo estaremos disfrutando con ello, sino que estaremos dando ejemplo a quienes nos importan y en el fondo se convertirá en el mejor legado que podamos otorgarles (como bien dices), cuando nuestro paso por esta vida sea simplemente parte de un recuerdo que se irá borrando con el tiempo.

      Un fuerte abrazo, Fernando y gracias por permitirme mantener contigo este intercambio de reflexiones.

      Paco.-

  • Fernando Murcia  dice:

    De verdad que disfruto muchísimo de ellas y espero casi con ansia tus publicaciones, Paco, y como creo entender que una de tus intenciones con este blog es fomentar ese intercambio de ideas o reflexiones, o en todo caso, a cualquier bloguero creo que le debe gustar recibir algo de “feedback”, me decido a publicarlas y, como ya te he dicho en otro foro, por aquí, que es donde precisamente nacen. Un gran abrazo.

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Fernando! Muchas gracias por tu comentario (nunca dejaré de agradecértelo)… si tú disfrutas con mis entradas, debes saber que tus comentarios se han convertido para mí en una extensión de esas entradas, siendo tan necesarios para éstas que siento que no están completas hasta que no cruzamos nuestras impresiones al respecto. Y sí, te confirmo que has sabido “ver” esa intención de querer fomentar el intercambio y te lo agradezco, porque ello da un mayor sentido a este blog, como a cualquier blog.

      Un abrazo “apretao”.

      Paco.-

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