La motivación

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Este post surge como continuación del publicado la semana pasada (La disciplina y la constancia), por su importancia y porque creo que debe empezar a entrenarse casi antes de calzarse las zapatillas, junto esos dos pilares fundamentales que son la disciplina y la constancia.

Cuando alguien decide salir por primera vez a correr, para estar 5, 10 ó 15 minutos corriendo, lo hace con un objetivo, con una idea, con un propósito; para unos ese objetivo puede ser bajar peso, para otros dejar de fumar, para otros una manera de empezar a cuidar su salud, en definitiva, una razón por la que comenzar a correr.

El primer paso está dado, el arranque está hecho, pero para seguir atándose las zapatillas en los sucesivos días, debemos entrenar nuestra motivación, deberemos buscar argumentos que nos animen a seguir con nuestras salidas.

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Imprescindible para ir marcando tus metas

Así, en los ejemplos anteriores:

el que consiga ir ganándole la partida a la báscula, siempre acompañado de una alimentación equilibrada, irá animándose a continuar en su propósito;

* el que note que para fatigarse menos debe ir dejando aparcado el tabaco, irá fortaleciendo su ánimo; o

* el que sienta que las primeras agujetas son recuerdos pasados y que cada vez se encuentra mejor físicamente, verá como una terapia sus salidas a correr.

Tras tener nuestro objetivo y puesto el foco en aquello que active nuestra motivación, es muy importante saber que esa motivación debe alimentarse con otros focos, que irán sustituyendo o ampliando el inicial, una vez que se consiga aquel.

De esta manera, dejando a un lado los tres ejemplos anteriores y centrándome en un corredor habitual, una manera usual de alimentar nuestra motivación es algo que aparece recogido en uno de mis primeros post (Las primeras salidas, los primeros kilómetros), en el que decía que lo más efectivo es:

Ir estableciéndose distancias a modo de circuito y controlar los tiempos que vamos empleando para ello, lo que nos permitirá ir viendo nuestra progresión y será ese incentivo que nos hará calzarnos las zapatillas con la misma o más ilusión que la del primer día.

Con el paso del tiempo y cuando la práctica del running se convierte ya en parte de nuestra vida, también experimentas como el hecho de estrenar unas zapatillas, una camiseta o una gorra se convierte en un aliciente que alimenta nuestra motivación, siendo una parte imprescindible de ese combustible que hace mover nuestras piernas.

Y para terminar, quiero hacerlo compartiendo con todos vosotros una frase que he aprendido con el paso de los años, a lo largo de tantos kilómetros y que suele estar en mi mente cada vez que me coloco bajo la pancarta de SALIDA de cualquier carrera, sea de la distancia que sea:

“Antes de una carrera concéntrate sólo en ti y visualiza todo lo que has entrenado para llegar ahí, eso será tu mayor motivación, corre y disfruta

¿Qué es lo que te motiva?, ¿qué aspectos son los que te empujan a no dejar de correr?, ¿te gustaría compartirlo? Muchas gracias.

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2 comentarios a La motivación

  • Cristina  dice:

    Hola Paco:
    Motivación para correr hay muchas pero para mi la más previa da he importante que tengo es :
    Mi soledad , el echó de estar sola corriendo , escuchar la naturaleza nuestras lo hago y pensar en la libertad que eso me da al hacerlo , esa si que es mi mayor motivación .
    Hasta pronto .

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Cris! Lógicamente el motivo que nos impulsa a salir a correr y a disfrutar haciéndolo es muy diferente en cada uno de nosotros, pero lo importante es tener siempre ese motivo, un motivo, que se convertirá en nuestra motivación.

      Besos, muchas gracias por leer y comentar este post.

      Paco.-

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