Las primeras salidas, los primeros kilómetros

Las primeras salidas

A diferencia de lo que suele sucederles a muchos corredores que se enganchan al running, mi relación, si bien fue un flechazo, no fue intensa, sino que se fue consolidando poco a poco y así llegaron los primeros kilómetros.

Con ello quiero decir que no pasé de cero a cien, de no haber tomado participación en carreras a tener presencia continuada en las mismas. Mi planning de entrenamiento inicial comenzó con un objetivo a largo plazo, con un horizonte que se situaba a unos siete meses vista y en el que me había propuesto tomar parte en mi primera media maratón.

Equivocada o acertadamente, fui mi propio entrenador, siempre desde la cautela e intentando huir de los excesos, así mis primeras salidas tenían una duración que rondaban entre los 25 y 45 minutos, como máximo y con una frecuencia de unas tres veces a la semana, en días alternos (por ejemplo: martes, jueves y sábado).

En esos inicios, a lo que daba más importancia era a saber mantener la respiración, de manera que fuera constante y acompasada y en los momentos en los que aumentaba la intensidad, que no se tradujese en molestos flatos o asfixias momentáneas.

Así mis avances se iban materializando en un mejor ritmo respiratorio, lo que me animaba, como cada vez que consigues alguno de los objetivos que te marcas.

Las primeras salidas

Los primeros Km, un camino por recorrer

Otro aspecto que potencié como incentivo, fue establecerme un circuito y medir la distancia del mismo, de manera que me permitiera saber qué distancia estaba corriendo cada vez (hace once años los actuales relojes GPS o aplicaciones de móvil tipo coach, eran un sueño o casi y no estaban a mi alcance), para comparar en cada salida:

tiempo empleado y la distancia recorrida.

Me hice un archivo digital a modo de hoja de cálculo, donde fui poniendo mis salidas, con los tiempos y las distancias y ello me permitió poder ir viendo paulatinamente mi progresión y saber:

qué rendimiento tenía aquellos días en los que no me encontraba bien físicamente (resfriados, catarros…) o en los que no me encontraba anímicamente motivado.

Y ello me permitió:

conocer la respuesta de mi cuerpo en circunstancias adversas y cómo superar esos días en los que lo último que apetece es ponerte las zapatillas (porque los hay).

Tras prestar atención a la respiración y a mi rendimiento, di un paso más: introducir variantes a los circuitos que me había marcado, de manera que tuviese salidas en las que la pendiente del terreno fuera modificándose, acostumbrando a las piernas a diferentes esfuerzos, no sólo en intensidad (cambios de velocidad), sino también en dureza.

Esos aspectos, esos patrones que seguí, me permitieron ir mejorando mi forma física y mi rendimiento, teniendo mejores sensaciones y aunque fuera de manera lenta, fui ganando en seguridad y confianza.

Siete meses después alcancé aquel horizonte: corrí mi primera media maratón, fue en Santa Pola, una clásica, en enero de 2003.

¿Quieres compartir conmigo cuál fue tu primera carrera?, ¿llevabas mucho tiempo preparándote para correrla?, ¿qué recuerdos tienes? Muchas gracias.

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3 comentarios a Las primeras salidas, los primeros kilómetros

  • lorena  dice:

    Que lindo leer esto. Empecé más o menos igual, y con mucho miedo. Todavía no corrí ninguna carrera , planeo hacerla el año q viene. Entrenó sola , leo mucho todo lo q encuentro. Empecé con 3 km , casi sin poder respirar. Trató de aumentar 1km x mes: lo corro, lo hago bien mio, y busco otro. Ya voy x 7,km, no es una gran distancia para grandes corredores, pero el día q los hice volví a casa llorando de emoción. Por suerte en mi “gimnasio” hay un poco de todo, cuestas, pista, asfalto, tierra, barro, sol, y viento siempre viento. Amo correr ( aunque yo le dijo trotar xq correr me parece q me queda grande !!) . Agradezco mucho a los q postean consejos y experienciaS, sirven muchísimo!! .

    • Paco Molina  dice:

      ¡¡Hola, Lorena!!, si para ti resulta lindo leer mis palabras, para mí es todo un regalo saber que con ellas he conseguido sentirte identificada. Para mí, correr se fue convirtiendo en parte de mi vida de manera lenta, paulatina, casi de igual manera que tú vas añadiendo kilómetros a tus salidas. Ese paso lento, pero sin pausa te irá dando mucho ánimo para seguir adelante en este bonito deporte y lo que al principio te podía parecer una meta muy lejana, verás como llegas a ella sin apenas darte cuenta, con constancia y disciplina. Así, pasar de 3 a 7 Km es todo un triunfo y un motivo no sólo para llorar de emoción, como hiciste, sino para llorar de satisfacción, porque esa progresión sólo es fruto de tu esfuerzo y de tus entrenos. Algo muy importante que tienes también, es ese “gimnasio” del que hablas, porque con él irás fortaleciendo piernas y mejorando de manera muy significativa tu forma física (lo único que para mí es muy molesto es ese viento, prefiero la lluvia mil veces antes ;-)). Muchas gracias por tu comentario, Lorena y espero que segas entrando a leer cuanto aquí escriba y contar con tus comentarios, felices kilómetros.
      Paco.-

  • Cristina  dice:

    Hola Paco:
    Wauuu leyendo este post me has echó recordar la primera vez que intente correr , buff como sufría , apenas podía respirar , ha sufí genial recordarlo y saber hasta fondee somos capaces de llegar con motivación y entrenando día a día con nuestros esfuerzos , gracias por hacérmelo recordar .
    Un Abrazo .

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