Maratón de cine

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Cine, cine, cine, cine,

más cine por favor,

que todo en la vida es cine,

que todo en la vida es cine

y los sueños cine son…

Sí, esta semana el tema está muy claro y la cosa va de cine, pero de cine de verdad, de ese que proyectan en pantalla grande, en salas repletas de butacas destinadas para ello, con un potente sonido envolvente que te cautiva y contagia, haciéndote vivir las historias como si estuvieses dentro de ellas, mientras en el ambiente se huele a una mezcla heterogénea de ambientador con olor a lavanda y palomitas de maíz recién hechas. Un cine, que domésticamente y ya en pantalla pequeña, también podemos disfrutar mientras estamos cómodamente instalados en el sofá de casa, con un sonido no siempre de una calidad espectacular, ni en unas condiciones idílicas para el disfrute del séptimo arte. En cualquier caso, cine, de una u otra manera, cine.

Y fue precisamente la noche del pasado sábado, viendo la Gala de la Trigésimo primera Edición de los Premios Goya, empapándome de nuestro cine por los cuatro costados y pensando, de manera irremediable, en la tirada que tenía que hacer a la mañana siguiente, cuando me asaltó la curiosidad y me puse a pensar en cuántas películas tienen como tema principal o de fondo el deporte de correr.

La primera y casi única película que conseguí traer a mi memoria con la temática deportiva de nuestro querido running fue la oscarizada Carros de Fuego, que recibió entre otros el premio a la mejor película y por supuesto el de mejor música, gracias al inolvidable y mítico tema de Vangelis, que va unido de manera inseparable al deporte de correr y que con toda seguridad habremos oído sonar en alguna que otra carrera. En esa ocasión la preparación para competir en los Juegos Olímpicos de París de 1924 es el argumento y el objetivo de sus dos protagonistas, corredores de diferentes clases sociales unidos por la misma pasión.

En el televisor el Monstruo de J.A. Bayona seguía acaparando cabezones, uno tras otro, y el ocurrente Dani Rovira no cesaba de arrancar las carcajadas y los aplausos de un público entregado a él por tercer año consecutivo, gracias sin duda a su magistral cualidad de monologuista, junto a la frescura por comunicar y sus dotes interpretativas. Todos se rendían a él y yo seguía dándole vueltas a la cabeza, a la mía, en busca de más cine con sabor a kilómetros, carreras y zapatillas.

La segunda película que se asomó entre mis neuronas, que ese momento se encontraban ya haciendo estiramientos, como preámbulo del onírico estado en el que se iban a sumir a la espera de los ochenta minutos de carrera continua que me esperaban a la mañana siguiente, fue la alemana Vivir sin parar, en la que un anciano maratoniano de 70 años se niega a estar sometido a la rutina del asilo donde vive y como terapia decide recordar su glorioso pasado olímpico, preparándose el maratón de Berlín.

Más allá de esas dos películas no era capaz de encontrar en mi disco duro más cine con sabor a carreras, mientras ante mis ojos, y el de millones de espectadores, Emma Suárez recibía de manos de Pedro Almodóvar su segundo galardón de la noche, en esa ocasión por su interpretación en el papel de Julieta, en la película del mismo título del director manchego, producida por la factoría de El Deseo.

Justo en ese momento comenzó a resonar en mi cabeza la mítica y motivadora Gonna fly now de la pugilística Rocky, con la famosa escena de su entrenamiento runnero por las calles de Philadelphia, que terminaba con el amigo Balboa exhausto por el esfuerzo, alzando su puño derecho en lo alto de la escalinata del Museo de Arte… casi me dieron ganas de levantarme del sofá y echar a correr, claro que lo más probable es que en casa me hubiesen mirado con total cara de asombro, cuanto menos.

Llegados a ese punto y picado totalmente por la curiosidad, no podía dejar semejante vacío en materia de cine con temática runnera, por lo que para mejorar mi grado de incultura, una vez finalizada la Gala de nuestro cine y antes de irme a dormir, buceé unos instantes por el virtual mar del conocimiento del siglo XXI y tomé nota de varios títulos donde correr también es protagonista. De esas pesquisas destaco las cinco películas que cito a continuación y que junto a las dos comentadas con anterioridad forman una modesta selección para seguir corriendo, una vez despojados de las zapatillas, mientras nos recuperamos del esfuerzo de nuestro entrenamiento. A saber:

1.- La soledad del corredor de fondo: película británica de 1962, en la que su protagonista, un joven londinense de clase obrera, termina con sus huesos en un reformatorio por un robo de poca monta y donde gracias a sus aptitudes como corredor da un giro radical a su vida.

2.- En busca de un milagro: cinta canadiense de 2005, ambientada en 1954 que narra el sueño de su protagonista, un niño huérfano cuyo sueño es el de quedar en primera posición en el maratón de Boston, para conseguir de esa manera el milagro de sanar a su madre, en estado de coma.

3.- El último maratón: un drama estadounidense de 1986, protagonizado por un excorredor de maratones vetado por la dudosa práctica del soborno a otros corredores durante su época en activo. Años después, retirado de la vida deportiva, vuelve a recuperar la ilusión y la esperanza de volver a participar en una carrera que se celebrará en plena naturaleza, donde la originalidad del recorrido radica en que este es libre.

4.- Déjame vivir: esta es la segunda parte de Summits of my life, el proyecto personal de Killian Jornet, donde se cuentan los retos vividos por este superdotado corredor en el Mont Blanc, el Elbrús y el Cervino. La película, estrenada en 2014, sirve para conocer a este deportista único, así como acercarse a la actividad que lleva a cabo.

5.- La prueba del valor: película de Reino Unido, del año 1970, cuya trama nos acerca la historia de cuatro corredores de maratón que se preparan para tomar parte en los Juegos Olímpicos de Roma de 1960. Los cuatro corredores protagonistas no solo presentarán diferentes nacionalidades (inglés, americano, checo y australiano), si no también cuatro motivos diferentes por los que participar en dicha competición.

Con esta pequeña selección de películas dudo que nadie pueda pegarse un atracón de cine hasta llegar a la categoría de maratón, pero si eres de los que le gusta entretenerte pasando un rato delante de la pantalla, además de correr, espero que disfrutes con el visionado de alguna de las recomendaciones de este maravilloso arte. Lejos de estos títulos se pueden encontrar algunos más, pero no tantos como cabría esperar en principio y es que pese a ser un deporte de moda, practicado por millones de personas, esta locura runnera no ha llegado a calar en sector del celuloide, pese a existir cientos, miles de historias personales que bien podrían protagonizar más de una película y más de dos. En cualquier caso y volviendo a la conocida canción de Aute, esta semana me despido de la misma manera que he comenzado este post, tarareando a ritmo de cine:

Cine, cine, cine, cine,

más cine por favor,

que todo en la vida es cine,

que todo en la vida es cine

y los sueños cine son…

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Cine, cine, cine, cine…

¿Has visto alguna de las películas que menciono? Si es así qué opinión te merece, tal vez es probable que hayas visto otra cuyo título no aparece en este post, en ese caso anímate a recomendarla y si te ha parecido interesante este post, compártelo. Muchas gracias.

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