El papel… el buen papel de un regalo

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¿Os habéis parado a pensar por un momento lo importante que puede llegar a ser el papel de un regalo? Sí, vale que lo realmente valioso sea el regalo en sí y no el papel que lo envuelve, pero seguro que coincidiréis conmigo que un regalo se recibirá con mayor o menor entusiasmo en función del papel que lo proteja. Por eso ese papel, que por lo general suele ser vistoso, de colores llamativos o con una decoración atractiva, para hacer aún más especial al regalo que envuelve también suele llevar algún adorno pegado sobre él o frases del tipo “Espero que te guste”, “Felicidades” y cómo no el “Feliz Navidad”, tan propio de la época del año en la que estamos tocando con la punta de los dedos.

Sí, estamos a las puertas de la Navidad, pese a quien pese y guste a quien guste y en esta celebrada y querida época del año el papel de regalo cobra un especial protagonismo, al ser con diferencia un papel con el que se intenta transmitir aún más el sentimiento de afecto, cariño e ilusión de quien regala a quien regala, ¿no os parece? Son papeles que en muchas ocasiones hasta da lástima romperlos, llegando casi a importar un pimiento lo que dejan al descubierto una vez retirados.

Vaaaaleeeeee, sí, tal vez esté llevando a la exageración el protagonismo del papel de regalo, pero ahora que no me oye nadie os confesaré un pequeño secreto: Siendo niño y no tan niño, llegué a conservar el papel de algún regalo que otro e incluso el adorno, en forma de campanitas, que iba adherido a él. Puede sonar un poco friki, lo reconozco, pero soy de los que piensa que algo importante o especial lo será aún más si el papel que lo envuelve también lo es.

Por eso, intentad que el papel de vuestros regalos sea de esos que entran por los ojos y los hace abrir como platos, pero puestos a ser prácticos de verdad, intentad también que una vez que ese papel haya saltado por los aires, el regalo también sea de esos que hagan un buen papel a aquel que lo reciba. Dicho de otra manera y sin tantas ñoñerías:

Papel bonito, sí, claro que sí, pero que el regalo no sea una castaña pilonga

Y, ¿cómo debe ser un regalo para que no resulte parecido a ese fruto otoñal?, pufff, lo cierto es que responder a esa pregunta puede resultar interminable, ya que eso dependerá de los gustos y aficiones de la persona que reciba nuestro regalo y como comprenderéis no estamos aquí para eso. Sin embargo, sí podemos poner un pequeño coto a esos regalos y al papel que estos pueden tener si nos quedamos dentro de este mundillo que nos rodea y con el que nos sentimos identificados. Sí, aquí está: el running.

Todos los que pululamos por esta página somos en cierta medida runners, bien porque nos gusta correr o bien porque tenemos cerca a alguien que lo hace y como tal nos sentimos ligados a esta tribu deportiva. Por todo ello y dado el tufazo consumista que nos embriaga (al margen del religioso y familiar) os voy a dar algunas ideas que tal vez os ayudarán a allanar el terreno a la hora de hacer un regalo a todo aquel que tengáis un runner al que obsequiar.

Antes de nada, conviene que sepáis algo que quizá habréis podido comprobar en primera persona, algo que es una máxima en un runner y que siempre os puede sacar del apuro sin estrujaros la sesera y salir airosos del embite:

Por muchas camisetas que tenga nunca le vendrá mal otra más… (esto mismo es aplicable a pantalones, zapatillas y demás prendas textiles)

Dejando a un lado esos tres regalos que son todo un clásico y que siempre suelen hacer un buen papel, no debemos olvidarnos tampoco de otros regalos estrella, como son los cronómetros/pulsómetros/GPS, MP3 y demás artilugios electrónicos. Pero lejos de todos ellos, yo he hecho una pequeña selección, agrupadas en lotes, con algo en común que los caracteriza y que os podrán servir de ayuda si ese runner al que vais a regalar puede encuadrarse dentro de alguno de los siguientes seis grupos:

1.- Para los nocturnos: si tu runner es de los que suele salir a correr de noche y además lo hace por zonas alejadas de instalaciones deportivas, esto es, por zonas urbanas, rurales o montañosas, nada como sorprenderle con alguno los presentes que forman parte de este trío de regalos, que con toda seguridad le harán un papel estupendo, ya que con ellos tendrá una perfecta visibilidad y al mismo tiempo le permitirá ser totalmente visible. Estos son:

Frontal, luces LED de señalización, chaleco reflectante

2.- Para los frioleros: friolero o no, está claro que nos encontrarnos en la estación más fría del año, por lo que es muy probable que aciertes de pleno con alguno de estos siete regalos que he agrupado en este apartado y es que si hay algo que un runner quiere evitar a toda costa es ponerse enfermo, por lo que protegerse de las inclemencias del frío siempre es una acertada decisión. Los artículos en cuestión son:

Gorro, braga, guantes, manga térmica, mallas, cortavientos y camisetas térmicas

3.- Para los montañeros: cuando el runner al que queremos sorprender es de lo que hacen de la montaña su segunda casa, de esos que les encanta perderse entre pinos y riscos, con toda seguridad que le van a venir de perlas alguno de estos dos artículos, poco comunes, pero que hacen muy buen papel cuando hablamos de correr monte arriba, monte abajo. Este par de productos son:

Polainas, crampones

Por si hay algún despistado: las polainas son como una especie de babero que se coloca abrazando al tobillo, para evitar la entrada de piedras o arenilla en las zapatillas; y los crampones, son unos acoples para las zapatillas de trail, que permitirán correr sobre la nieve o el hielo, gracias a los clavos de los que van provistos.

4.- Para los devorakilómetros: cuando estemos ante un empedernido de los kilómetros, de esos para los que la palabra ultra forma parte de su catecismo (runnero), comprenderemos perfectamente que sus entrenamientos sean de horas, durante las cuales será capaces de recorrer decenas de miles de metros y como consecuencia de ello perder una gran cantidad de líquido durante el esfuerzo. Por ello nada tan indicado como regalarle alguno de los dos artículos que señalo a continuación.

Mochila de hidratación, cinturón portabidones

Ambos artículos pueden considerarse excluyentes, por aquello de ir destinados a contener líquido con el que hidratarse, pero no conviene olvidar que la hidratación ideal no solo debe ser a base de agua, sino también a base de sales minerales, por lo que la mochila puede servir de abastecimiento del líquido elemento y en el cinturón llevar un bidón con algunas de esas sales.

5.- Para los exquisitos: también podemos encontrarnos con ese espécimen de runner al que le gusta marcar la diferencia, no por aquello de llamar la atención, ni mucho menos, sino por tener ciertos gustos cuyo fin principal es la comodidad y el practicismo. Para estos casos, he recogido un trío de artículos con los que a buen seguro quedáis de cine:

Calcetines de dedos, portadorsales, cartera de muñeca

El primero de estos tres, quitando el aspecto palmípedo que inevitablemente tendrá con ellos puestos, le garantizará la ausencia total de molestas rozaduras o esas pequeñas heridas al clavarse la uña de algún dedo en el contiguo. Del segundo os puedo hablar en primera persona y no hay nada más útil y práctico, además de garantizar que no volverá a perforar ni una camiseta más con los dichosos imperdibles; el tercero, resulta una manera más cuqui de llevar las llaves, el móvil o alguna moneda, sin la necesidad de parecer el trabajador de una gasolinera.

6.- Para los lectores: ya sea un runner con un hábito más o menos acusado a la lectura, con toda seguridad que quedará atraído por el siguiente regalo (blanco y en botella):

Libro

Sí, no es preciso que sea un zampalibros, solo el hecho de tener en sus manos un libro cuya temática está relacionada de alguna manera con su pasión, con su deporte del alma, será un motivo de agrado que le causará empatía. Y claro, en este apartado me vais a permitir que me tome la licencia de recomendaros un título con el que acertaréis de pleno y que no les dejará indiferentes. Sí, sí, claro que sí, ese libro es:

Piel de asfalto

Y así, después de esta media docena de grupos, en los que he dejado un buen puñado de regalos e ideas con las que regalar a ese amigo o familiar runner, solo me queda recordaros una cosa y que tiene que ver con la extensa introducción de este post: sea el regalo que sea, cuidar el detalle y procurad que el papel que envuelva vuestro regalo sea de esos que no se olvidan, como a buen seguro tampoco olvidaréis su cara de satisfacción a ver que os habéis acordado de su amado running.

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El buen papel de un regalo

Ponedle el mejor papel que podáis a un regalo y no olvidéis que para un runner cualquier obsequio que esté ligado a su deporte le hará, con toda seguridad, un buen papel. Anímate, si tienes alguna idea o sugerencia de más regalos para un corredor, coméntala y si te ha parecido interesante este post, compártelo. Muchas gracias.

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