Ser o pertenecer, una sutil diferencia

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¿Ser o pertenecer?… es lo mismo, pero no es igual. En ocasiones los verbos ser y pertenecer podemos emplearlos de manera indistinta, cuando nos referimos a formar parte de un grupo, corporación o comunidad. Así nos puede sonar prácticamente igual si escuchamos decir, por ejemplo:

Soy de la Asociación de Vecinos o pertenezco a la Asociación de Vecinos

Para el caso es lo mismo, ¿verdad? Tanto en la primera como con la segunda sentencia, está claro que la persona que hace la afirmación está dentro de esa asociación referida y a priori no apreciamos una diferencia sustancial entre una u otra manera de expresarlo.

Veamos ahora el siguiente ejemplo con idénticos verbos:

Soy de la Hermandad de la Virgen del Rocío o pertenezco a la Hermandad de la Virgen del Rocío

Nos suena de la misma manera, al menos a simple vista, claro que en este caso eso de pertenecer parece mucho más que simplemente ser o ¿acaso alguien, sobre todo los fervientes devotos de la Virgen del Rocío, puede hacerme la contraria al respecto? No, creo que no, porque cuando entra en juego la pasión, la convicción de nuestra fe (sea religiosa o no), basada simplemente en coincidir y compartir las razones o fundamentos que sustentan una asociación, esos son lo suficientemente importantes como para decir a boca llena que pertenecemos a esa o esta asociación, no siendo suficiente solo con aquello de ser. Sería algo así, y perdóneseme la comparación, como decir:

Soy del Pelotas C.F. o pertenezco al Pelotas C.F.

En el primer caso, eres un aficionado, un simpatizante más del equipo de fútbol en cuestión, mientras que en el segundo caso eres parte de él.

A tenor de los ejemplos vistos, podemos ver que nuestros dos verbos pueden tener la misma significación a la hora de utilizarlos o bien puede denotar una mayor importancia o implicación si usamos el pertenecer. Sin embargo, y dado la similitud entre ambos, veamos ahora un nuevo ejemplo en el que sucede al contrario y lo de ser tiene un mayor peso. Así, si decimos:

Soy espartano o pertenezco a Esparta

Coincidiréis conmigo que en este caso no basta con pertenecer a una tierra, sino que en esta ocasión lo de sentirse de ella es un sentimiento que va mucho más allá, sobrepasando el hecho de haber nacido en uno u otro lugar. Lo importante aquí es sentirse de esa tierra, ser de ella, con todo lo que esto denota, representando mucho más que ser tan solo un hijo más de esa patria.

En este último caso el verbo ser parece venir dotado de una mayor fuerza, de un mayor empuje, claro que todo este soliloquio que estoy haciendo esta semana dependerá únicamente de nuestro grado de madurez, de nuestra manera de ver o entender nuestra militancia dentro de un grupo, quedándonos simplemente como un miembro más o como alguien que se siente e identifica plenamente con ese grupo del que forma parte.

Bien, vale, hasta aquí todo en orden, pero ¿hasta dónde pretendo llegar con este baile de ejemplos y con este si eres o perteneces? Es sencillo, muy sencillo, y lógicamente está relacionado con nuestro deporte querido, con ese correr sin parar que tanto queremos, como no podía ser de otra manera. Ahora sí, después de este amplio preámbulo, centrémonos en el tema…

Es muy probable que muchos de vosotros forméis parte, pertenezcáis a algún club o grupo deportivo, cuyo nexo de unión sea correr. También es normal que luzcáis una misma indumentaria, que os identifica y con la que todos hacéis grupo, sirviendo al mismo tiempo para que todo aquel que os vea sepa que sois uno más de ese grupo. Hasta ahí, todo normal, nada que aclarar, ¿cierto?, además es probable que os hayáis dado cuenta que he utilizado en dos momentos distintos el pertenecer o ser de ese grupo y pese a ello no creo que os haya llamado la atención.

La diferencia, esa sutil diferencia que acompaña al título de hoy, radica en formar parte de un grupo donde la actividad en sí es únicamente el motivo de unión o bien que en torno a esa actividad exista un grupo de valores, de sentimientos, de pilares comunes para todos los miembros que forman parte de él. Y es que más allá de ser o pertenecer está el hacer grupo, sentirse como un peón de él, sumar, arrimar y aportar su granito de arena dentro de esa pequeña o gran comunidad. Es el sentimiento que une a todos los que forman de ese grupo.

En ocasiones no basta con inscribirse con el nombre del club al que perteneces y ponerse la camiseta junto con el dorsal de turno, tomar la salida y llegar a meta, salvo que tan solo quieras ser uno más que pertenece a ese grupo (toma, ahí van los dos verbos de la mano). Por eso, más allá de camisetas, de colores corporativos y demás señales identificativas, no hay nada como tener unas convicciones que formen la base sólida sobre la que se levanta nuestro grupo y ser uno más que siente como propios esos principios.

Solo así tendremos la certeza de estar haciendo grupo, de ser un grupo, contagiando con ello a todo aquel que así lo entienda o viendo marchar a aquel cuyos principios no sean los mismos que los que sustentan ese grupo. Por todo ello, seas o pertenezcas, haz grupo y solo así sentirás la fuerza que da pertenecer a él, la seguridad que ganarás con él y como llegarás un poquito más lejos de allá donde habías imaginado.

Por todo esto, más allá de ser o pertenecer, recuerda que no hay nada como los principios, el sentimiento y el sentirse identificado con el grupo del que formes parte, ya sea para correr, para venerar una Virgen o cantar en el coro del barrio y esa sutil diferencia, entre ser o pertenecer, la marcarás , solo .

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Esa diferencia la marcas tú

Ser o pertenecer, esa es la cuestión… que podría haberse preguntado el célebre escritor. Seguro que tú formas parte de alguna asociación o grupo, ¿crees que existe alguna diferencia entre un término u otro? Anímate y deja tu punto de vista y si te ha parecido interesante este post, compártelo. Muchas gracias.

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