Ponte el chip

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En la actualidad, participar en una carrera sin chip es bastante difícil y en la práctica totalidad de las pruebas que se celebran la presencia del chip es algo tan habitual que parece que siempre ha sido así, que nunca se ha corrido una carrera sin chip… “¿Que corríais sin chip?, pero qué me dices, si me pinchas no me sacas una gota de sangre…”.

Pues sí, por raro que parezca, antes se corría sin chip y el tiempo general era el único que quedaba registrado, por lo que para saber tu tiempo parcial debías haber puesto tu cronómetro a contar nada más cruzar bajo el arco de salida. Cierto es que entonces la participación era mucho menos multitudinaria que hoy día y entre el pistoletazo de inicio y tu paso por la línea de comienzo transcurrían pocos segundos.

Hace doce años sí existían pruebas con sistema de cronometraje mediante chip, pero hay que decir que eran las menos, algunas se controlaban mediante la lectura de un código de barras insertado en el dorsal, una vez se llegaba a meta y en otras únicamente un cronometraje basado en un reloj que se ponía a cero con el arranque de la prueba y sólo marcaba un tiempo total de la prueba.

Las pruebas que por aquel entonces contaban con el sistema de control de tiempo mediante chip, eran las que marcaban la diferencia y poder aportar a los participantes información de sus tiempos por diferentes pasos intermedios, era todo un lujo. Recuerdo que te ponías el chip en la zapatilla y te mirabas como si llevaras un emisor de información de la inteligencia rusa, vamos, que te pasabas los cinco primeros kilómetros mirando las zapatillas y esperabas oír tu pitido al paso por la manta de control… “mira que si no me ha detectado… yo no he oído el píiiiii, cagoentóloquesemenea”.

Hoy en día, con los dispositivos electrónicos que hay (aplicaciones para móvil) o los cronómetros con GPS, no sólo podemos tener esa información que entonces era tan valiosa, sino que ahora es mucho mayor y más precisa y además puedes volcarla a tu ordenador…

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– Lo último en cronómetros, tío, me lo dice todo: pulsaciones, velocidad, distancia, calorías, me habla avisándome del ritmo que llevo y cuando entro a casa, ¡¡zas!!, todo volcado al ordenador: me hace un plano en tres dimensiones de la ruta, sabe dónde me he parado a mear, me dice el nombre de las personas con las que me he cruzado y hasta sé que tiene de menú la casa de comidas preparadas, esa que hay dos manzanas antes de llegar a mi casa.

– La hostia tú, qué caña, por cierto, es tarde: ¿qué hora es?

– No, reloj no lleva, esto es un cronómetro.

– ¡Ah!, claro

…]

Bromas aparte, como he comenzado diciendo, hoy por hoy la práctica totalidad de carreras son cronometradas mediante chip. En unas se sacará un mayor provecho de ellos y se medirán tiempos reales y parciales y en otras tal vez omitan el control intermedio o incluso sólo midan tiempo general, pero en cualquier caso los que participamos nos habremos puesto el chip.

 Echando la vista atrás, para hacer un poco de historia, conviene saber que no fue hasta el año 1993 cuando comenzó a desarrollarse la tecnología ChampionChip, concretamente gracias a la organización de la carrera de las Siete Colina de Nijmegen, en Holanda. Años más tarde, en 1995, se utilizó por primera vez este sistema al completo en un maratón internacional, concretamente en el de Rotterdam. Y a partir de ese momento se fueron sumando otras prueba reinas que introdujeron dicho sistema (Barcelona-1995, Boston-1996 y Nueva York-199, por ejemplo).

Transcurridos todos estos años, cabe suponer que deben existir diferentes tipos de chips, como así sucede y dentro de ellos yo voy a destacar los tres más extendidos, que son lo que habitualmente solemos encontrarnos cuando acudimos a cualquier carrera. Éstos, según el sistema de medición utilizado son: ChampionChipChip-Timing y M-Tags.

ChampionChip (fotos 1 y 2): es el que se ata a las cordoneras de las zapatillas o se sujeta al tobillo del corredor, mediante una especie de brazalete específico para ello. Es el chip pionero, el más extendido y el que se ve con mayor frecuencia en las diferentes carreras.

Chip-Timing (foto 3): similar al sistema anterior, éste sólo puede colocarse anudado en el empeine del pié y su posición debe ser paralela al suelo, para que se produzca su lectura de manera correcta, ya que si se gira puede no ser detectado. Este sistema también es muy usado, pero a diferencia del anterior, lo veo peor opción, porque su forma cuadrada puede provocar el efecto de golpeteo con el movimiento del pie, si no se pone correctamente y además no permite su colocación en el tobillo, que siempre es más cómoda.

M-Tags (fotos 4 y 5): son los chips más versátiles y están concebidos para un solo uso, por lo que son desechables, con la ventaja que siempre ofrece el no tener que devolverlo una vez finalizada la prueba, evitando colas y pérdidas se tiempo. Estos chips pueden ir sujetos a la zapatilla, al tobillo o incluso pegado en la parte trasera del dorsal (conocidos en este último caso como Big-Tag).

En todos los casos, para realizar la lectura de cada chip, se disponen unas alfombras o mantas de alta densidad en el suelo, que son los receptores donde van conectados los puntos que detectan el paso de los corredores y vuelcan la información al programa de cronometraje empleado. Estas alfombras se colocan en aquellos puntos que se quieren controlar, como son la salida y meta y los puntos intermedios que se estimen oportunos y la lectura del chip de cada corredor se efectúa con el simple paso de éste sobre dicha superficie.

Dicho todo esto, ya sólo nos queda que nos pongamos el chip para la próxima carrera y echemos a correr, recordando que gracias a ese pequeño compañero de viaje podemos ser controlados durante toda la prueba, por lo que mucho ojo de no hacer ninguna trampa y saltarnos algún paso intermedio, porque en ese caso no quedaremos registrados y nuestra participación será nula.

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Sistema ChampionChip ,atado a la zapatilla (foto_1)

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Sistema ChampionChip, sujeto a tobillo (foto_2)

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Sistema Chip-Timing (foto_3)

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Sistema M-Tags, sujeto a zapatilla (foto_4)

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Sistema M-Tag, en reverso de dorsal (foto_5)

¿Sabías desde cuándo se utiliza el cronometraje mediante chip en las carreras?, si conoces algún sistema diferente a los aquí citados o tienes alguna anécdota del uso del chip, coméntalo, seguro que es interesante para todos. Muchas gracias.

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