Puntos de vista y otras gaitas (II): “Calendario multitudinario”

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Continuando el mini calendario de post que inicié la semana pasada, hoy vuelvo a escribir sobre un tema que vengo escuchando a menudo entre quienes formamos parte del amplio colectivo de runners y con el que pretendo conseguir vuestra participación, ya que tengo la completa certeza de la existencia de puntos de vista diferentes, tan válidos y comprensibles unos como otros, pero que sin embargo no todos serán compartidos (entendidos).

Bajo ese calendario multitudinario, entrecomillado, que constituye la parte principal del título de esta nueva entrada, me refiero simple y llanamente a la gran cantidad de carreras que existen hoy en día dentro del calendario popular. Sí, hay muchas carreras, muchas, más aún si cabe y hasta me atrevo a decir que si no tomamos partido con frecuencia en alguna de ellas parece como que estuviéramos fuera de todo lo que rodea a este deporte, algo así como si fuésemos el bicho raro que no se deja ver por estos mundos runneros.

Hace tiempo, casi tanto como dos años, ya hice un post titulado Carreras, carreras y más carreras… donde me referí a la gran cantidad y variedad de carreras que, cada vez con mayor frecuencia, van apareciendo, haciendo que el calendario de pruebas que se celebran cada fin de semana haya crecido de manera casi exponencial. Así, hemos pasado de una única prueba, que por regla general se celebraba los domingos y con una frecuencia de una al mes o incluso menos, a tener una oferta que puede llegar perfectamente a la decena entre las carreras celebradas sábado y domingo, y entre las que el radio de acción no obligue a desplazarse más allá de 40-50 kilómetros. En definitiva, carreras a cascoporro.

¿Y?, ¿qué hay de malo en eso?, ¿dónde está el debate, la polémica?, ¿dónde se hallan los diferentes puntos de vista?, ¿dónde se encuentran esta vez las gaitas? A ver, ante estas preguntas lanzadas al aire, me vienen a la cabeza cinco aspectos a analizar, derivados de esa masiva oferta del calendario de pruebas:

1.- Expansión del running. Se favorece de manera lógica el crecimiento de este deporte, que desde hace años va in crescendo, pareciendo encontrarse su techo muy lejos de donde está hoy por hoy. La amplia y variada oferta de carreras propiciará que todas las semanas, o casi, haya una prueba a la medida de cualquiera, por lo que el gusanillo de ponerse un dorsal podrá matarse con total asiduidad, produciendo un inevitable efecto contagio entre los miembros de nuestro deportivo colectivo:

– Petramaría, me he apuntado a una carrera de 5K para final de mes.

– Qué me dices, Rosauraluna, sí tú no has corrido en tu vida.

– Para que veas chica, me he animado con mi prima Celeste, que desde que empezó hace seis meses no hay semana en la que no corra, anímate.

– No sé, yo es que no he sido mucho de correr… ¿y cuándo dices que es?

2.- Merma en la calidad de carreras. Organizar una prueba está casi a la orden del día y parece como si cualquiera que se lo proponga puede estar capacitado para llevar a cabo semejante empresa. Sin embargo, esto no es así y no resulta muy extraño encontrarnos con carreras mediocres, donde los detalles no están cuidados como es debido y en las que quedan al descubierto carencias evidentes. Es como si todo valiese, cuando esto no debe ser así, ni mucho menos; los derechos del corredor deben mantenerse intactos y los servicios mínimos en cada prueba deben estar siempre cubiertos. Lo que es el equilibrio al mezclar cantidad y calidad.

– ¿Qué tal te fue la prueba del domingo?

– Bien, hizo muy buena temperatura y mejoré mi marca.

– Me alegro… macho, estás que te sales y la carrera en sí, ¿estuvo bien?

– Bueno, como era de los últimos no pillé agua en el avituallamiento de carrera y encima, como solo teníamos un carril para correr, costaba trabajo poder adelantar y debías llevar cuidado para no comerte algún coche.

– Vaya… y la camiseta que regalaron, ¿está chula?

– Se quedaron sin mi talla y me dieron una “S”… creo que le vendrá a mi hija.

– Jué, un poco desastre, ¿no?

– ¡Bah!, yo iba por correr, además en la salida había una batukada y no sabes cómo anima eso.

3.- Participaciones modestas. Si bien el número de participantes es cada vez mayor, el número de estos en las pruebas va en disminución de manera generalizada, excepto en aquellas carreras que cuentan con una tradición o historia contrastada, con muchas ediciones a las espaldas y en las que estar presente en ellas es casi imperdonable. Lógicamente, si la oferta de pruebas es muy amplia, el abanico de posibilidades donde elegir ocasiona que el reparto de los participantes sea también mayor y en consecuencia que haya carreras casi de amigos.

– ¿En qué puesto has quedado, papá?

– El ochenta y cinco.

– Ostras, qué bien, por debajo del cien, ¿y en tu categoría?

– Solo había una categoría para todos, es que no éramos muchos…

– ¿Cuántos habéis participado?

– Eeeessstooo… creo que entrados en meta hemos sido noventa y ocho.

– Qué pocos, ¿qué carrera era?

– Una nueva que han organizado lo del Colectivo de Comerciantes del barrio.

4.- Daños colaterales. Excepto en pruebas de trail o similar, la gran mayoría de carreras se organizan en suelo urbano de nuestros pueblos y ciudades, haciendo necesario que se limite el tráfico en aquellas calles por las que discurren estas carreras. Esto puede dar lugar a que un fin de semana sí y otro también, se produzcan cortes o alteraciones en la circulación normal y que sea vea como normal el efectivo de policías que se despliega cada fin de semana para prestar sus servicios, destinados a garantizar el orden y buen funcionamiento entre carrera y vehículos.

– Señora, no puede girar a la derecha.

– Pero si para la izquierda es dirección prohibida.

– Es que hay una carrera y está cortado el tráfico.

– ¿Otra vez?, pero si es la tercera vez ya en lo que va de mes.

– Y las que quedan…

– ¿Cómo dice?…

– Nada, nada, gire a la izquierda y salga por donde le indicará mi compañero en la rotonda.

– ¿Y ahora cómo llego yo a casa de mi hija?

– Señora, circule, por favor, está haciendo cola.

– …Gensanta.

5.- Tú también puedes ganar. Con ese aumento de pruebas y la disminución de participantes en muchas de ellas, resulta más que accesible la posibilidad de alcanzar posiciones de cabeza no solo por categoría, sino también en la clasificación absoluta de cualquier carrera. Lógicamente, el reparto de atletas hace crecer esa posibilidad y lo que hace años parecía estar solo al alcance de unos pocos, ha cambiado por completo, posibilitando que el podio esté al alcance de muchos.

– Pero bueno, ¿y esa copa, es que has ganado una carrera?

– No, me he quedado tercero de mi categoría.

– Coño, enhorabuena, ¿en qué carrera ha sido: en la de la Mujer, la de la Asociación Promedioambiente, la de la Subida al Cristo, la del Sindicato de Policía, la de Juntos lo Lograremos, la de las Fiestas Patronales o la del Club Tortugas Runneras?

– No, ha sido una de 7,5K en Defensa de las Ballenas.

– ¡Ah!, no la conocía… claro que tampoco tenía ni idea que había una asociación por las Ballenas aquí, en Segovia.

Lejos del esperpento de los ejemplos utilizados, lo cierto es que el running cuenta con muy buena salud y fruto de ello es su multitudinario calendario, pero no estaría de más pasarse un minuto y pensar que tal vez, solo tal vez, tantas carreras no sean necesarias, aunque es cierto que ellas son las que motivan y mantienen animados a muchos corredores, sin darse cuenta que para estar enganchados a este deporte no resulta necesario ponerse un dorsal cada fin de semana y comprender que no hay mejor triunfo que el de vencerse a sí mismo, lejos de medallas y trofeos.

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Calendario multitudinario

¿Compartes conmigo que el calendario de carreras ha crecido de manera excesiva?, ¿crees que ese aumento nos perjudica o beneficia a los corredores? Anímate, deja tú también tu punto de vista y si te ha parecido interesante este post, compártelo. Muchas gracias.

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4 comentarios a Puntos de vista y otras gaitas (II): “Calendario multitudinario”

  • Fernando Murcia  dice:

    Muy buenas, pues la verdad es que el tema tiene muchas gaitas, pero tu lo has expuesto perfectamente, de forma detallada y en todas sus variantes y me temo qeu queda poco más que decir… sin duda correr está de moda, esto hace que lo que escribes como esperpento sea de lo más real, sin ir mas lejos estoy viendo estos días que se acerca una carrera en Murcia organizada por la fundación Real Madrid… ¿cómo nos comemos esto? no habrá carreras en Murcia, ni asociaciones ni fundaciones… en fin…

    Esta saturación de carreras en principio no parece perjudicar tanto al corredor pues por simple ley de la oferta y la demanda, las condiciones deberían mejorar, o al menos poder elegir la distancia, fecha, precio u otras opciones que mejor nos convengan, sin embargo también nos vemos perjudicados, al menos los que no obtenemos esa ventaja de poder optar a podio, los que vemos cada vez menos gente en carreras que otros años duplicaban el número de corredores (menos ambiente, más soledad), además de fomentarse un, ya de por sí tradicionalmente malo, ambiente entre los espectadores ocasionales como bien comentas.

    Por otro lado, indudablemente malo es este “running-boom” para los organizadores “de toda la vida”, los que hace pocos años eran auténticos pioneros en esto de arrastrar gente a la calle a correr, ahora en lugar de disfrutar de una posición de cierta preponderancia o comodidad, al menos por la experiencia, cada día lo tienen más dificil para obtener los permisos, poner una fecha, cuadrarlo todo debido a la la cantidad de carreras tan exagerada que hay…y la cantidad de “outsiders” que se han apuntado al carro de las carreras y aprovechan para organizar una porque el Pisuerga pasa por Valladolid.

    Yo, a modo de frase lapidaria suelo decir, que “el running está de moda pero a mí lo que me gusta es correr” o que “cuando el running se pase de moda, los que quedemos seremos los corredores”, o al menos así lo quiero ver yo… el tiempo lo dirá.

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Fernando! Muchas gracias por “tu compañía” una vez más, en forma de comentario. Completo y acertado comentario el tuyo, complemento perfecto a la entrada de esta semana y de todo cuanto dices me quedo con ese deseo o esperanza con la que culminas tu aportación: “El running está de moda, pero a mí lo que me gusta es correr” o “Cuando el running se pase de moda, los que quedemos seremos los corredores”… así es, ni más, ni menos y entonces no se verán por ningún lado tantos como ahora se apuntan al carro de este deporte, con el afán de lucrarse con él, así como tampoco estarán muchos de los que corren llevados por esa moda, sin llegar a descubrir verdaderamente qué es esto de correr.

      Un honor recibir siempre tus palabras, Fernando, gracias una vez más y quedo a la espera de volver a vernos por este rincón, que es el tuyo.

      Paco.-

  • Raul  dice:

    Hola Paco, como sabemos últimamente las carreras son como las setas, van saliendo espontáneamente por la geografía nacional sin tener claro si son convenientes o no, ya podemos encontrar hasta tres días consecutivos a menos de 20km de casa, y como bien dices, por allí aparecemos “4 gatos” y cada uno por diferentes motivos, el que quiere probarse, el que empieza, el que tiene su reto personal, y el que quiere que sus vecinos lo vean sudar.
    Esta oferta esta saturando el mercado y ya se está entrando en la guerra de precios que siempre hace perder calidad, y te dan una botella de agua acompañada de una barrita energética, y con eso te mandan para casa.
    Te añadiré un nuevo problema, el que quiere salir en la foto, un espécimen que se coloca en primera línea de salida y después hace el 75 de 80 inscritos, esta temporada ya he saltado a dos concretamente, si, se han provocado caídas y esto es un peligro para todos.
    Un saludo, y te espero en las carreras ¡!!

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Raúl! Tremenda alegría “verte” por este rincón, que como siempre digo: es el vuestro; muchas gracias por hacerlo y por dejarme tu comentario. Resumes a la perfección ese ramillete de motivos que nos hacen movernos a participar en una carrera y que sin duda son diferentes entre unos y otros, aunque al final nos une a todos en una cosa: correr. Comparto contigo, no sin tristeza, ese hecho que está presente en las carreras cada vez con más frecuencia: me refiero a la racanería de algunas de ellas y con las que con un botellín y poco más te “mandan para casa”, como bien dices… en fin, siempre nos quedará la libertad de elegir aquellas pruebas que merezcan la pena ir e ignorar a las que no. Por último, me ha gustado en sobremanera la mención que haces a ese personaje que siempre quiere salir en la foto en toda carrera y que, con tu permiso, me gustaría decirarle un post en fechas próximas, porque es un tipo de corredor se lo merece, vaya si se lo merece.

      Gracias otra vez por tus palabras y espero contar cada vez que así lo desees con tu colaboración y comentarios, será todo un honor.

      Un fuerte abrazo.

      Paco.-

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