Si haces lo mismo todo seguirá igual

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Seguro que todos hemos escuchado decir que si siempre hacemos lo mismo, es muy, pero que muy probable que al final terminemos consiguiendo el mismo resultado, ¿verdad? Dicho de otra manera, si nuestra estrategia, nuestros pasos o nuestros esfuerzos para alcanzar una meta siempre son los mismos, lo normal es que obtengamos el mismo fruto, salvo excepciones que confirmen la regla, como suele decirse. De esta manera, si algo que nos proponemos suele salir bien es porque estamos utilizando un proceso de trabajo adecuado, pero ¿y si no es así?, en ese caso nos encontramos en el lado opuesto de la balanza y evidentemente tenemos que cambiar esa estrategia o seguiremos estrellándonos una y otra vez.

Quedémonos con el segundo caso, ese en el que haciendo lo mismo no conseguimos el resultado que deseamos y que sin embargo, a pesar de ello, seguimos repitiendo una y otra vez, una y otra vez, obstinados y sin percatarnos que debe haber algún pequeño detalle que se nos escapa o que pasamos por alto y que termina abocándonos al fracaso y a la desilusión, propios de no poder alcanzar aquello que nos proponemos.

Nuestro comportamiento ante cualquier faceta de la vida y nuestra actitud frente a situaciones habituales o extraordinarias, esas que nos ponen a prueba día a día, son nuestras mejores armas y ellas nos permitirán cosechar éxitos o fracasos y si dichas armas se mantienen inalterables deberemos recoger siempre los mismos frutos, dulces y sabrosos, salvo en contadas ocasiones que a veces suelen producirse.

A pesar de lo transcendental y serio que pueden parecer mis palabras, no pretendo hacer de ellas una lección para nadie, líbreme Dios, pero sí quiero girar mi vista con estos argumentos que hoy he traído bajo mi brazo para dirigirlos sobre nuestro querido y amado running, en parte porque es el protagonista indiscutible de este blog y en parte porque para mí es como la vida y todo cuanto gira a su alrededor es extrapolable a ella. Así, entremos en materia…

Como tantas veces he repetido, a lo largo de los casi dos años y medio de vida que tiene este rincón, mi experiencia durante todos los años que llevo corriendo me ha enseñado que si siempre hacemos el mismo tipo de entrenamiento, siempre obtendremos al final el mismo resultado y nuestro avance o mejora en este deporte se verá estancada o simplemente siempre será igual. Por lo tanto, si queremos conseguir siempre lo mismo, hagamos siempre lo mismo, de esa manera nuestras piernas, nuestro corazón, nuestra mente y todo nuestro cuerpo se acostumbrarán a hacer siempre lo mismo, a no exigirle nada más allá de lo que habitualmente hace y él responderá concediéndonos el mismo resultado.

Sí, estáis en lo cierto si pensáis que ahora me voy a referir a la importancia de alternar diferentes sesiones de entrenamiento para que la combinación de todas ellas nos den un fruto que ya no será el mismo que conseguiríamos si nuestras salidas se limitaran a repetir una y otra vez la misma rutina. A ver, permitidme que haga un inciso, si lo que queremos es simplemente salir a correr, sin más, sin pretensiones de querer llegar un poquito más lejos, ni ponernos a prueba para saber si somos capaces de superarnos un poquito más cada vez, entonces olvidar todo el sermón que os estoy soltando y salid a correr, sin más, simple y llanamente salid a correr, sin ninguna meta en el horizonte.

Sin embargo, si lo que deseáis es arañar un segundo a vuestro ritmo de carrera, bajar un minuto en hacer ese recorrido que os sabéis de memoria o conseguir ganarle al tiempo unos metros más antes de que se detenga, si es eso lo que queréis, entonces dejad de hacer siempre lo mismo y veréis como el resultado no será igual. ¿Y qué hago para que eso suceda?, podréis preguntaros los más novatos (porque los veteranos, esos que lleváis mil y una muesca marcada en vuestras zapatillas, como símbolo de tantas carreras en las que habéis participado tal vez no os lo preguntaréis ya), pues sencillamente intentar hacer que cada entrenamiento sea un poco diferente al anterior. Como por ejemplo:

– Si repites la misma duración del entrenamiento, intenta llevar ritmos diferentes en intervalos de tiempo alternos, de manera que vayas más rápido en algunos y más lento en otros. Esto es lo que se llama cambio de ritmo y puedes alternar esos ritmos por tiempos o por distancias que te marques visualmente y que sirvan para subir o bajar tu ritmo de carrera. Así conseguirás una mayor alegría en tu zancada.

– Intenta introducir algún tramo que presente una mayor dificultad, desde el punto de vista del perfil del terreno, de manera que presente cierta inclinación positiva y que hará más costosa la carrera. Esto le conferirá mayor fuerza a tus piernas.

– Si está a tu alcance, realiza algún ejercicio de musculación para fortalecer piernas y brazos, y recuerda que corriendo no sólo se mueven nuestras extremidades inferiores, sino todo nuestro cuerpo. De esta manera equilibrarás un poco más toda tu musculatura y no olvides que los ejercicios de core son muy aconsejables para compensar y mejorar el rendimiento en carrera.

Las series, como un paso más allá del primer punto, son apropiadas si sientes que eres capaz de mantener unos ritmos mayores de manera constante en distintas distancias, fijas y cuantificadas, que te ayuden a evaluar tu progresión de manera eficaz.

Al margen de esas cuatro pinceladas, ten presente que lo más importante y lo que te permitirá tener un mejor resultado será, como he dicho anteriormente, tu comportamiento y tu actitud. Si quieres mejorar, mejorarás, siguiendo mis modestos consejos u otros cualquiera que tú te propongas, pero siempre teniendo como pilares fundamentales tu comportamiento y tu actitud.

De esa manera, si tu comportamiento es el de querer superarte, lo conseguirás y para ello nada como mantener una actitud donde el trabajo sea constante, disciplinado y sacrificado, capaz de esforzarte por llegar a esa meta que te propongas y que será el mejor premio que puedas obtener. Así que recuerda, si con tu comportamiento y tu actitud el resultado siempre es igual es sencillamente porque estás haciendo lo mismo, ni más ni menos, así de fácil y ya sabes, como dice el título de este post:

Si haces lo mismo todo seguirá igual

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Comportamiento y actitud

Y tú, ¿eres de los que hacen siempre el mismo tipo de entrenamiento o los haces variados para conseguir mejorar tu rendimiento? ¿Te has llegado a estancar alguna vez en tu progresión por mantener la misma rutina? Cuenta tu experiencia en este deporte y si te ha gustado este post, compártelo. Muchas gracias.

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