Superficies para correr

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Que todas las superficies no son iguales para la práctica de un deporte, es algo que se cae por su propio peso; así, si nos fijamos en el tenis, por ejemplo, sabemos que existen tres superficies bien diferenciadas, como son: pista rápida (hormigón), tierra batida y hierba. Evidentemente, el juego es el mismo, pero tiene matices que lo hace bastante diferente si se juega sobre una u otra superficie, como puede ser la velocidad de la bola, el bote, etc.

Como es lógico imaginar, nuestro querido running también se ve condicionado según la superficie sobre la que corramos, pero no porque pueda hacer cambiar la forma de correr en sí, sino porque según por dónde se corra nos encontraremos con superficies que son más idóneas para la práctica de este deporte y como consecuencia, su efecto en nuestras piernas y en nuestro cuerpo será diferente.

Conviene recordar que nuestro amado deporte es agresivo por naturaleza, no en vano estamos sometiendo a nuestro cuerpo a una continua sucesión de impactos que se producen en cada zancada, afectando sobre todo en la fase de caída o recepción. Es en ese punto donde en función de la rigidez de la superficie, nuestro cuerpo se verá más o menos afectado, puesto que si el terreno es capaz de absorber parte de ese impacto, todo nuestro cuerpo y nuestras piernas, en particular, se verán menos castigadas.

De esta manera y a grandes rasgos, podemos diferenciar los siguientes tipos de superficies: tartán, césped, arena, tierra, asfalto, losa (hormigón). El orden en el que están dispuestas indica el grado de dureza de ellas, empezando por la más blanda y terminando por la que mayor rigidez presenta. Las características fundamentales asociadas a cada una de ellas, son:

1.- Tartán: es la superficie idónea por antonomasia, de ahí que las pistas de atletismo están hechas de este material. Presenta casi una absorción del impacto por completo, está en perfectas condiciones con independencia de la climatología y es perfectamente lisa. El hecho de ser excesivamente blando y tener un rebote fuerte, puede dañar a la larga nuestras articulaciones si sólo corremos sobre este tipo de terreno.

2.- Césped: la hierba se comporta como una superficie esponjosa y blanda, que se deforma con cierta facilidad. En condiciones normales no suele el tipo de terreno para correr, pero está indicado en casos de aquellos de corredores que se estén recuperando de un lesión o en casos de reentrenamiento o en etapas de descarga, donde se efectuemos trotes suaves, experimentando un impacto mínimo y un trabajo extra de nuestros músculos y ligamentos.

3.- Arena: es una superficie inestable, por lo que correr sobre ella se hace una tarea más costosa, debido a que ésta cede casi por completo, reduciendo al mínimo el impacto del pie y presentando un problema en la fase de impulso. Precisamente su irregularidad favorece el fortalecimiento de pies, piernas, caderas y abdomen, pero siempre que utilicemos esta superficie muy esporádicamente, puesto que con pocas sesiones podemos correr el riesgo de sufrir sobrecargas musculares, que pueden derivar en inoportunas tendinitis.

4.- Tierra: sin duda la superficie de tierra compactada es la más idónea, puesto que por sus características, la hacen tener una adecuada absorción del impacto, gracias a la deformación que experimenta, pero al mismo tiempo aporta la rigidez óptima para la fase del impulso. Dentro de este tipo de terreno, merece mención especial los caminos de tierra con irregularidades o piedras sueltas, habitual para los amantes del trail, en cuyo caso existe un elevado riesgo de esguinces y sobrecargas.

5.- Asfalto: es la superficie más usada por quienes corremos, pero no por ello es la mejor. Presenta una mayor dureza que la tierra y como consecuencia también presenta una menor deformación, haciendo que sea algo más rígida para impulsarnos. Todo esto lo convierte en un tipo de terreno que no es recomendable para la gran mayoría, pero sí que es cierto que existen muchos corredores que se encuentran perfectamente adaptados a ella y en general suele dar un rendimiento que puede catalogarse como “óptimo”.

6.- Losa (superficies continuas o discontinuas de hormigón): sin lugar a dudas, es la superficie más dura de todas, presentando una nula deformación, lo que se traduce una completa absorción por parte de la pierna. La práctica continuada sobre un tipo de terreno tan agresivo como éste, puede provocar sobrecargas y lesiones a medio y largo plazo.

En consecuencia y atendiendo a las características de los distintos tipos de superficies, la más idónea es la de tierra, frecuente en caminos o pistas forestales consolidadas, pero también puede resultarnos beneficioso practicar el running sobre cualquiera de las otras, alternando los diferentes tipos, sabiendo las virtudes que pueden aportarnos y sin hacer un uso acentuado de las mismas.

Así, siempre que podáis corred por tierra, alternar las distintas superficies y si esto no es posible, ya sabéis, siempre tendremos el asfalto, que es lo menos malo dentro de lo que cabe y además podemos encontrarlo nada más salir de casa.

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No todas las superficies son iguales

¿Conocías la características, ventajas e inconvenientes de los diferentes tipos de superficies para correr?, ¿por dónde sueles correr habitualmente? Venga, anímate y deja tu experiencia si has corrido por diferentes tipos de terrenos. Muchas gracias.

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2 comentarios a Superficies para correr

  • Cristina  dice:

    Hola paco :
    Creo que es un post interesante , sobretodo como información para los que practicamos este deporte , yo por suerte ya lo sabía pero aún así te quedo agradecida .
    También decir que me siento privilegiada de vivir donde vivo ya que estoy rodeada de monte y casi siempre corro en tierra, por ello creo que no sufro tanto de lesiones , gracias por tus consejos y esperando el siguiente post.

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Cris! Es todo un placer volver a ver un comentario tuyo. Me alegra que te haya parecido interesante este post, la verdad es que muchas veces no prestamos atención al terreno sobre el que corremos, siendo tan importante para nuestro rendimiento y nuestras piernas. Leo con envidia que donde vives te permites el lujazo de correr casi siempre en tierra, eso es todo un privlegio; yo por mi parte, corro la mayoría de las veces en asfalto, aunque también corro por tierra y la verdad es que no hay color, sin duda alguna.

      Gracias por ser una asidua lectora de este rincón y por tomar parte activa con tus comentarios, me produce una inmensa alegría y me anima a seguir escribiendo aún más.

      Un fuerte abrazo, ¡saludos!

      Paco.-

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