VII Carrera Nocturna del Fuego Alquerías (Murcia)

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Cartel de la prueba & Piel de asfalto

Lugar: Alquerías (Murcia)

Día: 10 de junio de 2017

Hora: 22,00 horas

Distancia: 10.000 m. (circuito no homologado)

Organizada por: Club de Atletismo y Senderismo de Puente Viejo con la colaboración de la Junta Municipal de Alquerías, Ayto. de Murcia, Policía Local, Cruz Roja y Protección Civil.

Recorrido: constaba de tres vueltas idénticas que representaban un tercio del total de la prueba. La salida y meta se hallaba situada en la céntrica Plaza Alejo Molina, a los pies de la Parroquia de San Juan Bautista, desde donde se partía hacia la Calle Agustín Virgili, hasta el final de ésta, donde con un giro a la izquierda se continuaba por la Calle Martínez Montesinos hasta llegar a su intersección con Calle Conde Almodóvar, por la que se proseguía la marcha hasta llegar a la rotonda que desembocaba en la Calle de los Pinos hasta el cruce con Calle Cura Jiménez y Calle Francisco José Vicente Ortega, siguiendo por esta última, tras un giro a derecha, recorriendo esta hasta su último cuarto, donde tras un giro de 180˚ de recorría en sentido contrario hasta llegar a la Calle Cinco Alquerías por donde se entraba en la parte de mayor callejeo de la prueba; allí se transitaba por Calle Bando de la Huerta, Calle Francisco Arnaldos Martínez, Calle Ramón Fernández Miñarro, que bordeaba el recinto ferial por completo al continuar por la Calle Escuelas y la Calle José Martínez Garre, hasta el cruce de nuevo con la Calle Francisco Arnaldos Martínez, que desembocaba en la Calle Francisco José Vicente Ortega, donde con un giro a derechas metía la carrera en la Calle Cura Jiménez, recorriendo toda ella hasta llegar a la Plaza Nuestra Sra. de la Oliva, que era la antesala que conducía al punto de partida, en la Plaza Alejo Molina.

Un circuito rápido, variado y ameno, muy ameno, que combinaba tramos de huerta, con tramos urbanos y algo de tierra, con un firme no en muy buenas condiciones, en la citada zona del recinto ferial, donde la iluminación, sin ser del todo defectuosa era algo escasa en un pequeño tramo de unos 200 m aproximadamente.

Organización y atenciones: prueba que venía avalada de muchos y buenos comentarios de ediciones pasadas y que en mi opinión tuvo un número de participantes por debajo del que esperaba y le correspondería haber tenido, y es que sin duda pasó factura el hecho de celebrarse en pleno puente festivo regional que favoreció la migración de posibles corredores y cómo no, la cada vez más habitual coincidencia de carreras que tanto daño está haciendo, provocando que el número de participantes sea inferior al que debiera.

En cualquier caso y con más o menos atletas inscritos, lo cierto es que la prueba estuvo a la altura de una localidad que se identifica con su carrera, como una parte más de sus fiestas, dando muestras más que evidentes con su presencia y también al animar desde las puertas de sus casas, esperando el paso de los corredores y participando así de una tarde noche de running. La Organización, generosa y voluntariosa en grado superlativo adoleció de pequeños detalles que pese a todo no pueden, ni deben, empañar el gran trabajo desarrollado.

La prueba tuvo una ágil entrega de dorsales, contó con un servicio de cronometraje mediante chip a devolver que permitió la lectura de dos pasos intermedios, junto con el último y definitivo, lo que permitió ver a cada corredor su evolución durante la prueba y que lamentablemente es un dato que pocas, muy pocas carreras facilitan; tanto la señalización del recorrido, como el marcado de los kilómetros y el control del tráfico fue escrupuloso y permitió en todo momento cuál era el recorrido de la prueba pese a sus múltiples cambios de dirección; sin olvidar una perfecta cobertura médica, un estupendo servicio de duchas tras la prueba, junto a un doble avituallamiento en carrera, entorno a los kilómetros 5 y 8 aproximadamente, con el acertado detalle de hacerlo con agua fresca, así como un avituallamiento post carrera que fue, sin duda y junto a un generosísimo acto de entrega de trofeos y regalos, el punto fuerte de la prueba, al contar con agua, cerveza, refrescos, saladitos, mini pasteles de carne, bocadillos, morcillas, jamón cortado in situ y fruta variada, sin olvidar el bonito detalle del obsequio de una rosa entregado a cada una de las participantes que completaron la prueba. Todo eso sin dejar pasar por alto la siempre aplaudible iniciativa de celebrar carreras para categorías inferiores, donde une a hijos y padres en torno a una misma pasión: correr, sin más.

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¿Una cerveza? (Foto: José Romero Sánchez)

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Preparando una de morcillas (Foto: José Romero Sánchez)

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Trofeos y regalos (Foto: José Romero Sánchez)

Esos pequeños detalles referidos anteriormente y que a buen seguro la Organización sabrá enmendar para las próximas ediciones pasan por habilitar el siempre socorrido servicio de guardarropa, la necesaria instalación de algún que otro servicio de inodoros portátiles, la presencia de un servicio de fisioterapia post carrera que muchos corredores suelen demandar tras el esfuerzo, con el que relajar la musculatura de sus piernas y por último dotar de algo más de iluminación la zona que bordeaba el recinto ferial, concretamente en la parte de la Calle Ramón Fernández Miñarro, donde pese a los dos focos dispuestos se quedaba algo pobre de luz y podía haber provocado alguna que otra inoportuna torcedura, dada la irregularidad del firme existente.

En resumen, una carrera que por méritos propios se ha hecho con un más que merecido hueco dentro de las pruebas del calendario regional y que tiene en su gente, sus voluntarios y sus organizadores la savia de una prueba que continuará contagiando con su generosidad y amabilidad a todo el que se acerque a correr por las calles de este acogedor rincón de nuestra huerta murciana: ¡Felicidades!

Bolsa del corredor: se recogía en el momento de retirar el dorsal y estaba formada únicamente por la tradicional camiseta técnica conmemorativa de la prueba y un folleto promocional publicitario. Sin duda una paupérrima bolsa que no estuvo a la altura de lo que fue toda la prueba en sí.

Podio: Mohamed Marhoum Jaglhoul, de la categoría Sénior e Independiente, fue el ganador masculino con un tiempo oficial de 31’19”, llegando en segundo y tercer lugar respectivamente: Mohamed Boucetta (con un tiempo oficial de 33’18” – Veterano A del Club Apolana) y Ramón Martínez Martínez (con un tiempo oficial de 33’59” – Sénior del Altafit Gym Club).

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Podio absoluto masculino (Foto: José Romero Sánchez)

Entre las féminas, Mar Gómez Nicolás, Veterana B e Independiente, fue la ganadora de la prueba con un tiempo oficial de 42’12”, llegando en segundo y tercer lugar respectivamente: Luisa Terres Guerrero (con un tiempo oficial de 44’03” – Veterana C, de la Peña Deportiva San Joaquín) y Esther Nicolás Manzano (con un tiempo oficial de 47’12” – Sénior del Grupo Alcaraz).

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Podio absoluto femenino (Foto: José Romero Sánchez)

Muy personal: por fin, tras casi un año desde la invitación recibida de un buen tipo como José Romero Sánchez, llegó la fecha y aquella conversación mantenida a final de julio de 2016 en la prueba de Rincón de Seca se materializó con mi presencia en la deseada y esperada Carrera Nocturna del Fuego de Alquerías. Una presencia que no se limitó a participar únicamente en la prueba, sino también estar en ella dándole visibilidad a mi libro, Piel de asfalto, y que en todo momento contó con el apoyo incondicional de José Romero.

La llegada a Alquerías, esta vez con mi familia, se produjo con más de dos horas de antelación al inicio de la carrera y desde el primer minuto sentí el cariño y el arrope de todos los miembros de la Organización, sin duda gracias al empeño y el interés de José Romero. Muchas gracias, amigo… gracias por tus molestias, tus atenciones y tu continuas muestras de amistad. Con demostraciones como esas uno se da cuenta de lo afortunado que es gracias a este deporte, donde el compañerismo prima por encima de cualquier atisbo de rivalidad.

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Con José Romero (Foto: José Romero Sánchez)

Instalado en el rincón destinado para Piel de asfalto, en la misma Plaza Alejo Molina, desplegué mi pequeña logística y desde allí presencie la paulatina llegada de corredores y acompañantes que poco a poco se iban acercando hasta el punto neurálgico de la prueba. También desde allí aprecié el cambio de color de la tarde y el vuelo de cientos de golondrinas en su incansable y vertiginoso paseo aéreo. La tarde caía, lenta, caía… a mi lado mi inseparable Mar, quien su preocupación por la carrera en la que iba a participar rato más tarde no la dejaba tranquila y más allá, sentadas en un banco, dos gotas de agua, madre e hija, permanecían ajenas a todo ese pequeño circo runnero.

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El rincón de Piel de asfalto (Foto: José Romero Sánchez)

Los primeros amigos no tardaron en llegar… José Antonio Sánchez Belmonte, José G. Alemán y Antonia Gómez, Pepe Perea (la Leyenda), Isika Sandoval, Kannon Ramírez, Pedro López, José Joaquín Alcaraz, Rubén López, José Millán, José A. Sánchez, Joaquín López, Ángel Cánovas y un nutrido número de conocidos que poco a poco fueron haciendo acto de presencia para no perderse esta popular y familiar prueba.

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Con Kannon Ramírez, Pepe Perea. Pedro López, Isika Sandoval y José Joaquín Alcaraz (Foto: Isika Sandoval)

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Con José Antonio Sánchez Belmonte (Foto: José Romero Sánchez)

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Con Rubén López

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Con Pepe Perea, José A. Sánchez Belmonte y José G. Alemán

Las ocho y media de la tarde marcaron el inicio de las pruebas de los más pequeños, como aperitivo del plato fuerte que daría comienzo a las diez de la noche. Y como siempre suele repetirse en estas carreras, las caras y el ímpetu de los benjamines y de los menos benjamines quedó palpable una vez más. Y de esas carreras estuve, lógicamente, atento a la de los Infantiles, donde Mar iba a tomar la salida, tras decidir días antes que deseaba participar en esta prueba. Sus nervios se convirtieron en fuerza motriz para mover sus piernas y la breve distancia de los 850 m quedó cubierta en 3’26’’, valiéndole la tercera posición de la general y la primera de las chicas, en una prueba, todo hay que decirlo, donde hubo una escasa participación.

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Salida carrera categoría Infantil (Foto: José Romero Sánchez)

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Podio categoría Infantil femenina

Tras la alegría del momento, tocó cambiarse para la carrera y comenzar el calentamiento, donde ya sí que estábamos todos los que tomaríamos la salida. Un completo calentamiento acompañado de, entre otros, Pepe Perea, José G. Alemán, Manolo Gallego y donde grandes como Paco Sánchez, Juan y Juan Alejandro Larrosa (padre e hijo), Manuel A. Sánchez Serrano o José Luis Molina, campeón absoluto de la edición anterior de la Running Challenge de nuestra Región. En definitiva, una carrera que no tenía una elevada participación, pero que entre los presentes sí que había corredores con muchos quilates en sus piernas.

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Con Ángel Ruíz, Joaquín López y Rachdi Boumediene (Foto: José Romero Sánchez)

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Con Manuel A. Sánchez (Foto: José Romero Sánchez)

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Instantes previos a la salida (Foto: José Romero Sánchez)

La noche cayó de manera casi imperceptible, como si fuese un ladrón que se acabara de colar de puntillas hasta dentro de nuestra casa, el calor de la tarde dio paso al frescor de la noche, sobre todo en la zona de huerta y la Plaza Alejo Molina comenzó a llenarse de antorchas que anunciaban de manera inminente el comienzo de la prueba absoluta. Todo transcurría de manera serena, transmitiendo una agradable sensación de encontrarte en familia… el Alcalde Pedáneo dirigió unas palabras de agradecimiento a todos los asistentes, participantes y público, y con el último tañido de las campanadas de las diez de la noche, que sonaron en el reloj de la Parroquia de San Juan Bautista, se lanzó un cohete al cielo donde una hermosa luna llena nos contemplaba. Su estallido fue el impulso que nos puso en marcha y nuestras piernas se dejaron llevar:

corríamos.

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Antorchas para la salida (Foto: Diario La Opinión)

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Todo listo para la salida (Foto: Diario La Opinión)

La ilusión y las ganas acumuladas durante todo un año salieron disparadas en aquel preciso instante, diciéndome algo así como:

“Corre, ve tras nosotras, es tu carrera, vamos, corre… corre”.

El primer kilómetro marqué un ritmo de apenas 3’40’’ pero enseguida comencé a sentir los efectos de los dos días de fiebre padecidos durante la semana, la ingesta del antibiótico y el lastre de una tos que me hacía respirar sin la comodidad deseada. En cualquier caso, un año no era un tiempo para tirar por tierra y con prudencia y fuerza puse sobre el asfalto de la acogedora Alquerías todo cuanto pude de mí.

Los siguientes kilómetros aún me permitieron mantener el ritmo que deseaba y así, casi en un abrir y cerrar de ojos, me vi encarando la Calle Cura Jiménez que conducía hacia el primer paso por meta, tras haber transitado por la zona de huerta, el núcleo urbano y el recinto ferial de manera rápida. En ese punto de carrera me acompañaba un amigo, Rubén López y unos 50 metros por delante nos precedían un grupo de corredores donde se encontraban, entre otros, José Antonio Sánchez Belmonte y José Luis Molina.

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En carrera, con Rubén López (Foto: Diario La Opinión)

Ese primer paso por meta marcó 12’47’’ y tuve clara conciencia que los siguientes pasos tendrían un tiempo superior, como también supe que mi travesía con el bueno de Rubén sería efímera, al notar que su zancada y respiración eran más sólidas que las mías. Dicho y hecho, al poco de iniciar la segunda vuelta me quedé en solitario y la distancia con el grupo que perseguía fue aumentando paulatinamente. El recorrido en esta ocasión se hizo un poco más cuesta arriba, acusando de manera clara el esfuerzo de los primeros kilómetros y la merma de mi estado físico. Pese a todo me mantenía con el claro propósito de mantener mi ritmo por debajo de 4’00’’ el kilómetro.

El nuevo paso por meta me marcó un parcial de 13’21’’, lo que supuso un aumento de 34’’ respecto al anterior. Las fuerzas seguían flojeando y la tercera vuelta se inició con los gritos de ánimo de amigos y familia, provocando el normal efecto motivador que rápidamente se diluyó sin llegar a darme cuenta. La distancia del grupo delantero iba en aumento y pese a la disminución en mi ritmo mantenía una mayor separación con los corredores que me seguían. El ritmo, por entonces, pasaba algún segundo de la psicológica barrera de los 4’00’’ el kilómetro y pese a saber que en una carrera siempre se debe correr de menos a más me vi impotente al ver como mis fuerzas se iban agotando.

Pese a todo, la última vuelta se hizo algo menos dura de lo esperado y el tercer y último paso bajo el arco de meta se produjo cuando el cronómetro marcaba un tiempo oficial de 39’53’’, ocupando el puesto 19º de la general y el de mi categoría (Veterano B, en esta ocasión), de un total de 163 corredores que terminamos la carrera, con un ritmo medio de 3’52’’ min/Km atendiendo a una distancia superior a la marcada, que sobrepasó la indicada en unos 250 m aproximadamente. Ese último paso marcó un parcial de 13’45’’ o lo que es lo mismo 24’’ más que en la segunda vuelta y 58’’ más si lo comparamos con la primera… lo que evidenció a las claras esa tendencia de más a menos. Un resultado que pese a todo califiqué de positivo y que claramente recogió el premio al esfuerzo por querer estar en Alquerías, aún no encontrándome bien físicamente.

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Llegada a meta (Foto: José Romero Sánchez)

Concluida la carrera me fui hasta la duchas, habilitadas junto al Instituto de Alquerías, para evitar que el sudor se enfriase en mi cuerpo y perjudicase así mi recuperación. De camino allí asistí al momento amargo de la prueba, donde un voluntario se encontraba acompañando a un corredor que sufría pérdida de conocimiento y una más que evidente merma en sus condiciones físicas… dejando a un lado el motivo o causas de su desfallecimiento, es más que evidente lo frágiles que somos, pese a creernos los más fuertes del mundo y como en un segundo podemos llegar a perder nuestra conciencia.

Ya en los vestuarios, cuyo estado era perfecto, tuve la suerte de coincidir con dos campeones, como Mohamed Boucetta y Ramón Martínez, segundo y tercero respectivamente de la general y cuya conversación entre ambos fue todo un disfrute para mí. Como también fue una alegría la llegada al vestuario de un amigo, José Millán, cuya transición del running al triatlón lo está convirtiendo en un deportista aún más grande.

Regresado a la zona de meta, pude dar comienzo a la segunda y no menos importante parte de la prueba: disfrutar del suculento post carrera, que resultó tan reparador por el desgaste realizado como ameno por el magnífico ambiente que se respiró en él en todo momento, gracias sin lugar a dudas al empeño por la Organización de ofrecer un post de esos que dejan un sabor de boca difícil de encontrar en ninguna carrera… si alguien se fue de allí con hambre fue porque quiso, con toda seguridad.

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Con las familias Perea, Alemán y Gallego (Foto: José Romero Sánchez)

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El jamón (Foto: José Romero Sánchez)

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Comida para todos (Foto: José Romero Sánchez)

Y para terminar, la generosa ceremonia de entrega de trofeos y el esperado sorteo de los diversos regalos conseguidos por la Organización, que tuvo en un sillón balancín y una bicicleta de montaña los dos regalos estrella, el primero de los cuales fue a parar a manos de mi amigo Manolo Gallego que al no estar presente me concedió a mí el honor de subir a recogerlo.

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En el podio (Foto: José Romero Sánchez)

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Con José Luis Molina (Foto: José Romero Sánchez)

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El sillón de Manolo (Foto: José Romero Sánchez)

Concluida la entrega de regalos solo restaba una cosa, agradecer nuevamente a José Romero todas sus atenciones y felicitarle, como cabeza visible de la Organización, por todo el trabajo desarrollado, emplazándome a la próxima edición de su prueba, en la que espero estar como uno más de los participantes, disfrutando de tanto y tan bueno como ofrece esta entrañable prueba.

La próxima carrera será el próximo jueves 22 de junio, en la segunda edición de la Carrera de Santiago y Zaraiche. Una carrera de 6K encuadrada dentro de las fiestas de este barrio de Murcia, que constará de cuatro vueltas a un circuito de 1.500 m, lo que sin duda hará que sea una carrera muy rápida. Hasta entonces continuarán los entrenamientos y espero recuperarme físicamente de los efectos dejados por la molesta fiebre sufrida la semana anterior.

Y tú, ¿participaste también en esta carrera?, si es así ¿qué te pareció? Tal vez participaste en otra prueba diferente a ésta, si quieres puedes compartir tu experiencia, anímate, con tu comentario nos enriquecemos. Muchas gracias.

(Aquí puedes consultar la clasificación completa de la prueba de 10K celebrada: VII Carrera Nocturna del Fuego Alquerías)

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