X Carrera Popular Ruta de Las Norias de Abarán

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Cartel de la carrera (Fuente: web de la prueba)

Lugar: Abarán (Murcia)

Día: 23 de octubre de 2016

Hora: 11,00 horas

Distancia: 7.000 m (distancia no homologada) – Prueba puntuable dentro de la Liga Running Challenge

Organizada por: Asociación Deportiva Atletismo Abarán con la colaboración de la Concejalía de Deportes del Excmo. Ayuntamiento de Abarán.

Recorrido: tenía su salida y meta en el conocido Parque de la Noria Grande, junto al hermoso paraje del azud de El Jarral y las norias que se pueden contemplar a orillas del Río Segura, cuya zona representa la parte con menor altitud y una de las de mayor belleza de Abarán, donde sus aguas en estas tierras corren con mayor abundancia y fuerza, en su camino hacia la capital murciana. Un recorrido mayoritariamente de tierra, en una proporción cercana al 75% del mismo, combinado con asfalto entre los kilómetros 3 y 5 de la prueba, justo a la altura de la carretera de circunvalación hacia la vecina localidad de Blanca, completándose los dos últimos kilómetros nuevamente sobre tierra, hasta alcanzar el punto de salida, esa vez convertido ya en meta.

Bolsa del corredor: se recibía en el momento de efectuar la recogida del dorsal de la prueba y la misma estaba formada por la tradicional camiseta técnica conmemorativa, junto con un botellín de agua, una barrita de cereales y un folleto publicitario, todo ello en una pequeña bolsa a modo de petate y cuyo formato se ha hecho ya tan familiar. A esto había que añadir el obsequio de otra bolsa, una vez terminada la carrera, formada por un pack de uva y un par de piezas de fruta (una manzana y una pera).

Organización y atenciones: alcanzar la décima edición de una prueba no es algo que suceda por casualidad y Abarán ha llegado a ello con su Ruta de Las Norias gracias a la combinación de dos aspectos que han sabido administrar de manera magistral. Por un lado, ofrecer un entorno natural de singular e incomparable belleza, a orillas del Río Segura a su paso por su tierra, y una organización experimentada, que tiene como señas de identidad la sencillez, el rigor y una humildad propia de quienes pretenden obtener un buen resultado, sin hacer ruido, quedando en un segundo plano.

Una detallada señalización facilitaba el acceso sin problemas a la zona de la prueba, donde el aparcamiento habilitado, en un solar próximo, resultó más bien escaso para la numerosa participación de la carrera. Una cómoda y ágil entrega de dorsales, eran el preludio de los obligatorios, aunque no siempre bien atendidos servicios que toda prueba debe contener: correcta señalización de los puntos kilométricos y de cada giro o cambio de dirección, cronometraje general mediante chip sobre el dorsal, avituallamiento durante y tras la carrera, servicio de duchas, despliegue policial controlando el tráfico rodado y dispositivo médico que veló por la salud de todos los participantes, así como la tradicional entrega de premios, a la que en esta ocasión se sumó la entrega de diversos premios sorteados gracias a la generosidad de los patrocinadores, sin olvidar la siempre aplaudible celebración de pruebas para las categorías inferiores, favoreciéndose así la participación de los más pequeños de cada casa.

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Recogida de dorsales

Y por supuesto, no podía faltar, un numeroso y eficaz voluntariado que en todo momento permaneció atento a las necesidades de los corredores, situándose en aquellos puntos del recorrido que por las características del mismo obligaban a avisar de las irregularidades que presentaba el firme, así como del estrechamiento en algunas zonas que podían suponer un riesgo en la marcha. Tampoco faltó la animación a cargo de un experimentado speaker, al que sin embargo no acompañó la megafonía de la prueba, que no estuvo a la altura y deslució de manera significativa un trabajo que sin duda merece ser elogiado.

Por último, quiero destacar, al margen de los aspectos organizativos meramente deportivos, y cuyo resultado son positivos, aplaudibles y un buen ejemplo a seguir, el excesivo importe económico de la inscripción, donde resulta incomprensible que una prueba de tan solo 7K tuviese un coste de 12 euros, máxime cuando no había en ella nada extraordinario que hiciese justificar esa cantidad. Sí, la organización excelente, el entorno y el paisaje soberbios, pero llegar casi a alcanzar la cifra de 1 euro/Km es caro, se mire por donde se mire.

Podio: Nicolás Le Mouhaer, Sénior del Grupo Alcaraz, fue el ganador masculino con un tiempo general de 23′:12”, llegando en segundo y tercer lugar respectivamente: David Sánchez Romero (con un tiempo general de 23′:26” – Veterano A del Club Fondistas de Alcantarilla) y Francisco Vergara Cervantes (con un tiempo general de 24′:07” – Veterano B Independiente). En mujeres, la vencedora fue Amanda Cano Gómez, Júnior Promesa del Club UCAM Athleo Cieza, con un tiempo real de 28′:10”, llegando en segundo y tercer lugar respectivamente: Sabina Rico Campillo (con un tiempo general de 29′:14” – Veterana A del Club Sckecher Puerto Lumbreras) y Pilar López Pizana (con un tiempo general de 31′:40” – Sénior del Fuerza y Piernas Team).

Muy personal: después de cinco semanas volvía a ponerme en marcha con la ilusión que siempre otorga colgarse un dorsal. Cinco semanas renqueantes y donde las secuelas de unos soleos sobrecargados me obligaron a levantar el pie en mi lenta recuperación, iniciada allá por el mes de junio y cuyo ritmo está siendo menor del deseado. En cualquier caso, seguimos corriendo y eso es algo que anima y motiva, y si además se suma la posibilidad de hacerlo acompañado de un buen puñado de amigos y conocidos con los que coincidir antes, durante y después de la carrera, esa ilusión se vuelve aún mayor.

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Niebla… camino a Abarán (Foto: Sito Barroso)

En esta ocasión me acompañó un gran tipo, un gran amigo, Sito Barroso: un día el running nos cruzó en el camino y con el tiempo y los kilómetros compartidos he descubierto que es de esas personas con las que te unen muchas cosas más allá de este deporte… apenas diez minutos, pasadas las nueve, marcaba mi reloj cuando nos pusimos camino de Abarán. Por delante alrededor de cuarenta kilómetros de trayecto, en una mañana que se había despertado con numerosos bancos de niebla y que parecían reflejar la pereza de un domingo por sacar sus pies de la cama.

Abarán nos recibió con una temperatura muy agradable y un cielo que hacía presagiar la cálida jornada dominical que nos esperaba. La presencia de corredores era ya más que evidente y a falta de una hora para que diese comienzo la prueba se respiraba el ambiente, el buen ambiente, por los cuatro costados. La recogida de dorsales fue rápida y las primeras caras conocidas fueron constantes desde el mismo momento de llegada. Muchos y buenos corredores que no habían querido perderse la ocasión de estar en esta bonita carrera y al mismo tiempo sumar una nueva participación en la cada vez más disputada liga de carreras populares de la Región de Murcia, conocida como la Liga Running Challenge.

Allí estaban, entre otros, Rául Grinán y Carmen Miñano, Fernando J. Molina y Santos Buendía José Antonio Romero y José Antonio Sánchez, Fina García y Juan Francisco García, los hermanos Sánchez Romero a la cabeza del club del que tengo el honor de formar parte: los Fondistas de Alcantarilla; Ginés Soto y el grupo de amigos de mis Simplemente Runners, como Patrick Carpena y Pedro López, también estaba José Millán, y tantos y tantos adeptos a este deporte que su presencia resulta tan habitual como familiar.

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Con Fernando J. Molina, Sito Barroso y Santos Buendía

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Con Sito Barroso, José Antonio Romero, Juan Francisco García y José Antonio Sánchez (Foto: Fina García)

Tres años habían pasado desde mi última participación en esta Ruta de las Norias y tres eran también, contando la presente edición, las veces que iba a tomar la salida en esta corta, pero intensa y bella prueba. Tres años pasados en un suspiro, cargados de kilómetros, de carreras, de pequeñas metas conseguidas, de molestas e inoportunas lesiones y de tantos sentimientos como rodean esta bendita locura.

Lejos de nostalgias y recuerdos, mi inscripción en la carrera de Abarán vino recomendada por David Sánchez, que vio en ella un entrenamiento más dentro de mi plan, debiendo afrontarla sin la intensidad propia de una carrera, a la que sí vas a dar todo cuanto te sea posible. No obstante, eso no impidió que el cosquilleo y los nervios habituales que siempre parecen ir cosidos a un dorsal se dejaran sentir, y a ellos se sumó la satisfacción por tener la oportunidad de vestirme por primera vez con la equipación de los Fondistas y ser así uno más en estrenar el nuevo diseño de esta temporada.

La hora de la salida se nos echaba encima y con todo preparado solo restaba hacer el necesario calentamiento que siempre precede a toda prueba. Ya junto al margen del Río Segura y mientras se terminaban de celebrar las carreras de las categorías inferiores, acompañado de Sito troté siguiendo el cauce del río en sentido contrario a su marcha y por unos minutos me pareció perderme lejos de allí. El rumor de todo cuanto rodeaba a la prueba quedó enmudecido como si se encontrase aún más lejos de los pocos cientos de metros que nos separaban de ella y todo el protagonismo fue a parar a una pequeña acequia cargada de agua y a los frutales que parecían escoltar su paso… hermosa imagen, para la vista, para el olfato, para el oído, en definitiva, para los sentidos… hermosa huerta, hermosa tierra. Como habría dicho mi querida y recordada abuela materna:

Daba armonía…

En un abrir y cerrar de ojos nos encontramos rodeados de corredores, con todo listo para el comienzo de la prueba y con cientos de miradas, de sonrisas y de gestos que consciente o inconscientemente transmitían y dejaban entrever los sentimientos que en ese momento les embargaban. La megafonía no permitió escuchar las palabras del speaker que dieron paso al momento esperado, pero sí pudimos escuchar con claridad la detonación del disparo que de manera instantánea puso en acción las piernas de cuantos nos situábamos tras el arco de salida.

Los primeros metros fueron atropellados, como en toda salida y a ello se sumó la escasa anchura del camino por donde corríamos, por lo que debí agudizar la atención para no provocar o sufrir alguna inoportuna caída. La cabeza de carrera se distanciaba a toda velocidad y el grueso de quienes les seguíamos se fue estirando, favoreciendo así un correr más cómodo y tranquilo.

Transcurridos unos minutos desde que comenzáramos a correr coincidí en la marcha con un gran corredor, amigo y compañero de club: Tolín Mayor. Buena gente, conocido por todos dentro de esta gran familia y de los que parece como si conocieras de toda la vida. Así, con la compañía de Sito, Tolín y José Antonio Sánchez, que por momentos también se unió a nosotros, fuimos dejando los metros atrás, con un ritmo cómodo pero no lento, conversando de esto y de aquello, mientras transitábamos de un margen a otro del río.

Hacia el kilómetro tres nos encontramos con la temida cuesta que casi marcaba el ecuador de la prueba, ya sobre asfalto, que había arrebatado el protagonismo a la tierra de la primera parte de la carrera. No sabría decir el ritmo que manteníamos, ni tampoco las pulsaciones de mi corazón, solo sé que me encontraba siguiendo al pie de la letra el guion marcado para esos 7K y las sensaciones estaban siendo buenas y esperanzadoras.

Llegados nuevamente al margen del río, con tierra bajo nuestros pies y un 5 indicando que tan solo restaban 2.000 m para completar la distancia; fue entonces cuando me animé a hacer lo que había pensado llegado a ese punto, siempre que las sensaciones acompañasen. El ánimo consistió en aumentar el ritmo de carrera y darle una mayor cadencia a mis zancadas; se lo dije a mis dos compañeros y amigos y me probé en ese último tramo de la prueba.

Noté el aumento de mis pulsaciones y cómo mi respiración se fue haciendo más acelerada, al tiempo que mis piernas tomaban la palabra a mi cabeza. No miré el ritmo en esta ocasión, como tampoco presté atención al tiempo que estaba marcando cuando pasé junto al cartel del último kilómetro. Me mantuve firme en el ritmo, lo que me permitió adelantar a varios de los corredores que iban por delante, evidenciando únicamente la progresión realizada esos últimos metros.

El tramo de llegada estaba abarrotado de gente y conforme se iba acercando el control de paso se iba estrechando de manera significativa, lo que animaba aún más el momento de cruzar bajo el arco de meta. Ese momento se produjo cuando mi cronómetro marcaba un tiempo real de 28′:59” ocupando el puesto 66º de la general y el 13º de mi categoría (Veterano B), de un total de 372 corredores que terminamos la carrera, con un ritmo medio de 4’08’’ min/Km. Números todos estos que en esta ocasión no representaron valor alguno y sí en cambio las sensaciones tenidas durante la carrera; unas sensaciones positivas y que permiten pensar y mirar más allá.

Concluida la prueba, nada como el avituallamiento postcarrera para reponer líquidos y charlar distendidamente entre amigos, bien de la prueba recién terminada o de esa otra, aquella o incluso la de más allá y que se celebrará en tal fecha. En resumen, un momento para disfrutar sentir la grandeza de este deporte, del que tanto disfrutamos mientras sufrimos, pero también cuando simplemente hablamos.

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Con Sito Barroso, Ginés Soto, Patrick Carpena y Pedro López (Foto: Patrick Carpena)

La siguiente carrera… lo cierto es que no hay a día de hoy carrera alguna en mi mente y sí las ganas de ir mejorando mi forma física, de tal manera que pueda asimilar de manera gradual una mayor carga de entrenamientos, que doten a mis piernas y mi cuerpo de ese fondo necesario para poder afrontar pruebas de mayor distancia. Por todo ello, mantendré cruzados los dedos y si entretanto surge alguna prueba… pues la correremos, claro que sí.

Y tú, ¿participaste también en esta carrera?, si es así ¿qué te pareció? Tal vez participaste en otra prueba diferente a ésta, si quieres puedes compartir tu experiencia, anímate, con tu comentario nos enriquecemos. Muchas gracias.

(Aquí puedes consultar la clasificación completa de la prueba: X Carrera Popular Ruta de las Norias)

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4 comentarios a X Carrera Popular Ruta de Las Norias de Abarán

  • Jose Romero Sánchez  dice:

    Muy buena exposición de la carrera y de lo allí acontecido. Es un gustazo el poder leerte y ver lo bien que describes todo lo ocurrido. Gracias y siempre un placer el coincidir contigo y el tener tu amistad.

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, querido amigo! Muchas gracias por regalarle a este rincón un nuevo comentario. Como siempre, fue todo un gustazo vernos antes, durante y después de la prueba… por cierto, en esta ocasión fui yo el que te vio la espalda todo el rato, jajajaja. Espero que volvamos a coincidir pronto en otra carrera, no solo por la satisfacción de charlar un rato juntos, sino también por darte un abrazo.

      Un fuerte abrazo y afortunado me siento de contarte entre mis amigos.

      Paco.-

  • José Ramón  dice:

    Grande Crack… La verdad que es una bonita carrera pero muy sobre valorada como dices, deberían o de hacerla más larga o reducir el precio…espero verte pronto… Que ya hace tiempo que no nos vemos y me debes una cosa… Enhorabuena por tu fichaje… Un saludo pako

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, José Ramón! Qué gusto me da recibir tus comentarios, muchas gracias por ello. Como bien dices, la carrera es muy bonita y merece mucho la pena, pero bien es cierto que su precio es elevado, algo en lo que coincides conmigo y que me confirma que no es solo una apreciación mía. Espero que tomen nota de cara a próximas ediciones, más que en reducir la distancia, en bajar el precio, puesto que uno de los aspectos más atractivos de la prueba es precisamente su corta distancia, que la hace rápida y muy divertida, por los constantes cambios de dirección en el recorrido.

      Espero que nos veamos pronto y cuenta con eso que te debo, no se me ha olvidado ;-). Muchas gracias, nuevamente, por dejar tu opinión y un fuerte abrazo.

      Paco.-

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