XLI Cross de Lorca (Murcia)

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Cartel de la prueba (Fuente: Reglamento del cross)

Lugar: Lorca (Murcia)

Día: 22 de enero de 2017

Hora: 9,45 horas

Distancia: 7.303 m (distancia homologada) – 1ª Carrera de las once disputadas dentro de la V Jornada de la Liga Regional de Cross

Organizada por: la A.D. Eliocroca Sección de Atletismo y Hogar Puerto Lumbreras, en colaboración con la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de Lorca y la Federación de Atletismo de la Región de Murcia

Recorrido: consistía en dar tres vueltas a un circuito, denominado C por la organización, de algo menos de 2.500 m, cuya salida y meta se encontraban situadas sobre el césped del Polideportivo de la Ciudad Deportiva de la Torrecilla (Lorca). Un circuito caracterizado por la alternancia de subidas y bajadas, con tramos cuyas distancia cortas conferían dinamismo y viveza a la carrera, presentando casi un continuo subibaja ameno y divertido, no exento de exigencia física que sin llegar a ser duro sí lo hacía costoso. Un recorrido que circunvalaba todo el polideportivo y cuya superficie era casi en su totalidad de tierra, con excepción del breve tramo que rodeaba la pista de atletismo, donde podía correrse sobre césped artificial o sobre hormigón.

El resto de las diez pruebas celebradas presentaban otras tantas distancias, todas ellas diferentes entre sí, una para cada una de las categorías que tomarían la salida y con circuitos que iban desde el mismo descrito anteriormente, pero con diferente número de vueltas al mismo o con otros, denominados A y B, con variantes sobre aquel y una menor distancia, tal y como refleja el siguiente cuadro:

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Carreras programadas (Fuente: Reglamento del cross)

Bolsa del corredor: no procede. A diferencia de las carreras populares, esta tipo de pruebas, encuadrada dentro de la Liga Regional de Cross no recoge la existencia bolsa alguna, más propia de otras carreras con un marcado carácter popular y que se aleja del sentimiento de estas pruebas.

Organización y atenciones: rigurosa, efectiva y sobria, propia de la seriedad y el rigor de una tipo de prueba como esta, donde prima el atletismo por encima de todo, quedando a un lado aspectos que tantas veces he destacado en cualquiera de las numerosas crónicas que podéis leer en este blog. Cuestiones como disponer de speaker, animación, avituallamiento, señalización de puntos kilométricos o zona post carrera, entre otras cosas, carecen de sentido ser tan siquiera planteadas y sí, por el contrario, destacar las características de una prueba controlada por la RFEA, que no pueden ser otras que aquellas que van asociadas a la oficialidad que concede el control de la misma por el Comité de Jueces de Atletismo de la Región de Murcia, todo ello bajo la supervisión de un Juez Árbitro.

Lógicamente, plantearse comentar otros aspectos como la habilitación de zona de aparcamiento, accesos, duchas o señalización del recorrido produce hasta rubor y ni que decir tiene que fueron factores elementales cubiertos sin derroches, en su justa medida, como no podía ser de otra manera.

Podio: Mohamed Katir, Júnior del CA Murcia, fue el ganador masculino con un tiempo de 23′:36”, llegando en segundo y tercer lugar respectivamente: David Sánchez Romero (con un tiempo de 24′:54” – Veterano A de Fondistas de Alcantarilla) y Luis Torreglosa González (con un tiempo de 24′:56” – Veterano B del CA Puertas Lorca).

En esta prueba, la quinta jornada dentro de las seis que conforman esta Liga de Cross, también sirvió para albergar el Campeonato Regional de Clubes, que en esta primera carrera coronó a los tres siguientes clubes como los mejores entre los veteranos participantes: Grupo Alcaraz en posición, el CA Puertas de Lorca en y por último, en posición para Fondistas de Alcantarilla.

Muy personal: desde febrero del año pasado hasta ahora apenas he podido participar en media docena de pruebas, por lo que la ilusión y emoción que siempre van pegadas a un dorsal vienen siendo un poquito más grandes cada vez que tengo la oportunidad de hacerlo, sin duda debido a un intermitente estado de forma que no termina de estar precisamente en eso, en forma, teniendo que combinar semanas de entrenamiento con frecuentes e inoportunos períodos lesionado, de mayor o menor duración.

Atrás, demasiado atrás, había quedado la carrera de San Silvestre de la capital murciana y hasta Lorca me fui esta vez para volver a ponerme las zapatillas y sentir, de nuevo, ese gusanillo que siempre asoma cuando se huele a carrera. Una carrera a la que, en esta ocasión, tampoco acudía solo, puesto que lo hacía arropado de otros ocho miembros del club al que tengo el honor de pertenecer desde el pasado mes de septiembre y que no es otro que el de Fondistas de Alcantarilla.

Junto a su capitán y abanderado como cabeza visible, David Sánchez, estaban también Javier Orenes, Miguel Serrano, José Hellín, Ángel López Pacetti, Emilio Puente, Vicente Sánchez y José Javier Muñoz. Una compañía de lujo con la que afrontar, tras casi quince años de corredor, mi primera participación en un cross, con la inexperiencia de un novato y la curiosidad de un principiante. Novato y principiante, dos términos complementarios que resonaban en mi cabeza, contrastando con los cientos, miles de kilómetros en unas piernas muy alejadas de épocas pasadas y que buscan por volver a encontrar su camino.

La mañana, con un ambiente frío y ventoso, se presagiaba poco apacible y la inusual presencia de nieve en los montes cercanos eran la mejor evidencia de la baja temperatura y menor sensación térmica que sufriríamos durante la celebración de la prueba, tal y como así fue. El sol brillaba por su ausencia cuando llegamos a Lorca, apenas quince minutos antes de la nueve de la mañana. Por delante una hora para el inicio de la carrera y tiempo más que suficiente para empaparme de un ambiente diferente, muy diferente al de las carreras populares… esas que siempre he disputado.

La recogida de dorsales, a cargo de David Sánchez, fue un trámite que no llevó tiempo alguno, no en vano la participación de corredores en la carrera que íbamos a disputar no llegó a la centena, por lo que situaciones de aglomeración o espera quedaron fuera de lugar.

Caras conocidas de amigos entre los participantes, como Juanje Atencia del Club Runtriton y Rául Griñán del Club Orbitalia-CA y todo un campeón como Iván Hernández del Mobel Running, que por su manera de desenvolverse dejaban entrever que ya estaban familiarizados con este tipo de pruebas, mientras que yo no dejaba de mirar y observar a mi alrededor para empaparme de un todo cuanto me rodeaba. Y parte de ese algo fue la sensación de formalidad y oficialidad que se respiraba, y que no podía evitar comparar con las carreras que se acostumbran a ver en las calles de nuestra ciudad, que sin dejar de ser oficiales no presentan ese rigor.

El balizamiento de todo el circuito que se iba a correr con cinta de señalización a ambos lados del mismo, la presencia de miembros de la Federación de Atletismo de la Región de Murcia en numerosos puntos del recorrido, la obligatoriedad de acudir a la llamada previa a la salida y presentar el documento nacional de identidad para poder participar y por supuesto, el gran nivel de los participantes eran muestras más que suficientes que evidenciaban sin ningún tipo de duda que me encontraba ante una carrera cuyo sentimiento iba más allá del puramente popular.

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Balizamiento en zona de salida y meta

Con los dorsales preparados y la ropa de la carrera enfundada comenzamos a hacer el obligatorio calentamiento, que en esta ocasión resultó aún más necesario, puesto que no solo sirvió para entrar en calor y preparar la musculatura de las piernas de cara a la carrera, sino también para dar una vuelta al circuito y poder observar así el estado del mismo e intentar memorizar los distintos tramos con los que nos encontraríamos una vez sonase el pistoletazo de salida.

Amigos y compañeros nos hicimos la foto de grupo, como prueba de los colores y el sentimiento que nos une, pero más allá de esta cada uno, en la línea de salida, se situó en aquella posición que por su condición física requería, colocándome en mi caso junto a José Hellín, otro debutante igual que yo cuyo ritmo de carrera, a priori, nos permitiría ir juntos.

El césped del campo rodeado por la pista de atletismo se llenó de corredores, la fría megafonía anunció el inminente comienzo de la primera carrera y con puntualidad británica se escuchó la detonación que nos puso a todos en marcha…. me sentí extraño. Corría, pero todo tenía un sabor diferente, corría.

Por mi estado físico, junto con las continuas molestias que no terminan de desaparecer y el consejo del míster, David Sánchez, me tomé la primera de las tres vueltas con prudencia, de manera que yendo sin forzar me permitiese reconocer bien el trazado del circuito y en las dos siguientes vueltas intentar subir un poco el ritmo, en caso de ir todo bien. Dicho y hecho, el planteamiento fue seguido a rajatabla y lejos de dejarme llevar mantuve la calma, que me ayudó a quedarme bien con los diferentes tramos de subida y bajada y así ir de menos a más conforme fueron pasando los kilómetros.

Mi intención de controlar el tiempo en cada vuelta, por aquello de saber si mi ritmo era más alto, quedó en el olvido, percatándome que llevaba cronómetro tan solo en el momento de pararlo una vez terminada la prueba. Me seguía sintiendo extraño, placenteramente extraño, corría y la dureza en alguna parte del recorrido se suavizaba con aquellas en las que las bajadas eran balones de oxígeno, siempre sin descuidar por donde pisaba, para evitar los tramos de barro que podían dificultarme la carrera.

No había música, ni animación, excepto el sonido de quienes estábamos corriendo y algún que otro grito de aliento del público que presenciaba la carrera, todo él participante de las siguientes pruebas o familiares de los atletas que allí nos encontrábamos. El aire azotaba en algunas partes del recorrido, en otras se escondía, como jugando con nosotros y aunque me seguía sintiendo extraño me gustaba, cada vez me gustaba más.

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En carrera, codo con codo con José Hellín (Foto: José Palazón)

El sonido de la campana, esa que tantas veces había visto en las retransmisiones deportivas, me anunció que comenzaba mi última vuelta…

¡Qué pardillo eres, Paco! –me dije en voz baja y sonreí.

En ese momento, con algo más de dos kilómetros y medio para terminar, me entregué a la carrera, intenté dar lo poco o mucho que llevaba y familiarizado con el trazado apreté en cada subida y me dejé caer en cada tramo de recuperación. Mi ritmo me permitió adelantar algún puesto, pero eso no era lo importante, lo importante era esa sensación de correr tan diferente a la que hasta entonces había experimentado.

La tercera vuelta pasó en un abrir y cerrar de ojos y casi sin darme cuenta me vi corriendo sobre el césped que conducía al arco de meta… no vi mi tiempo, ni me fijé en el marcador luminoso que indicaba el tiempo de carrera, paré mi cronómetro una vez cruzada la línea de llegada y busqué con la vista al resto de compañeros que ya habían terminado su participación. Me volví a sentir extraño… dulcemente extraño:

Atletismo en estado puro

Tras casi quince años acaba de sentir por primera vez lo que es el atletismo en su versión más elemental y maravillosa, y no pude, ni puedo ocultar mi emoción y mi satisfacción de ser uno más de los que amamos este deporte.

Tras la carrera un trote entre amigos para soltar piernas y charlar relajadamente de anécdotas e historias que siempre giran en torno a esta afición por correr, y con las que todos nos sentimos identificados de una u otra manera.

Por cierto, ya en casa, de vuelta tras una mañana que quedará para el recuerdo me paré a mirar el registro oficial de mi participación en la prueba y fue cuando me di cuenta que después de todo tampoco había sido un mal debut, modesto eso sí, pero mejor de lo esperado. Así, el tiempo fue de 28′:56” ocupando el puesto 60º de la general y el 14º de mi categoría (Veterano B), de un total de 99 corredores que terminamos la carrera, con un ritmo medio de 3’58’’ min/Km. Números todos estos a los que les concedo la mínima importancia, siendo realmente importante la posibilidad de continuar por una senda que espero empiece a despejarse.

La siguiente carrera será este próximo domingo, en el 10K que se celebrará como una de las dos pruebas paralelas organizadas para acompañar al IV Maratón de Murcia, que estrena nueva fecha dentro del calendario y cuyo éxito de organización y participación sea el que todos esperamos, ayudando a que esta prueba se consolide por fin dentro del panorama del running nacional y cuente cada vez más con un mayor eco y difusión.

Y tú, ¿participaste también en esta carrera?, si es así ¿qué te pareció? Tal vez participaste en otra prueba diferente a ésta, si quieres puedes compartir tu experiencia, anímate, con tu comentario nos enriquecemos. Muchas gracias.

(Aquí puedes consultar la clasificación completa de la prueba: XLI Cross de Lorca)

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2 comentarios a XLI Cross de Lorca (Murcia)

  • Raul  dice:

    Muy buenas noches Paco, enhorabuena por tu debut en la liga de cross, yo también debute en el cross de Lorca 2016, y desde allí solo he faltado a una cita por lesión.

    Esperó que esta experiencia te motive y te enganche para la próxima temporada, y puedas seguir disfrutando del ambiente familiar que allí se respira. Estos “calentones” te pondran los músculos a punto para preparar tus próximos objetivos.

    Un fuerte abrazo, y nos veremos el domingo.

    • Paco Molina  dice:

      ¡Hola, Raúl! Muchas gracias por tu comentario y por la felicitación, la verdad es que me encantó la experiencia y espero repetirla el año próximo, en la nueva Liga, porque esta temporada ya he llegado tarde, jajajaja. Y sí, como bien dices, creo que esos calentones son muy bueno para ir dándole un puntillo a las paticas… por cierto, me despisté y me he retrasado en mi respuesta, por lo que di lugar a vernos en la cita del Murcia Maratón, donde como siempre fue un gustazo verte.

      Un fuerte abrazo y nos vemos en la próxima, a ver si puedo seguirte 😉

      Paco.-

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